C
on el Volteo de Tierras modifican los Planes de Ordenamien-
to Territorial (POT), al incorporar suelos rurales al perímetro
urbano de los municipios cercanos a las grandes ciudades,
incrementando así notablemente su valor.
El Departamento de Cundinamarca tiene 22.623 kilómetros
cuadrados y 116 municipios, cerca del 89 por ciento de ellos son es-
tratos 5 y 6, donde la gran mayoría del suelo es de uso agrícola; sin
embargo, en los últimos ocho años las fincas ganaderas vienen sien-
do reemplazadas por grandes parques industriales llenos de bodegas
y fábricas.
Detrás del suelo de la Sabana de Bogotá existe un multimillonario
negocio, donde los municipios enfrentan un caos por cuenta de las
determinaciones que trastocan la destinación de la tierra, realizado
por intereses poderosos que manipulan los POT, produciendo un de-
trimento económico a millones de habitantes del Altiplano Cundibo-
yacense causando pobreza y desplazamiento.
El Territorio pasa de Bien Común a propiedad privada
La constante violación al ordenamiento jurídico y las normas am-
bientales con complicidad de políticos y funcionarios públicos, ha
permitido que miles de hectáreas que eran de uso agrícola y rural se
conviertan en zonas para edificar, tener comercios y extracción de
materiales, entre otros.
El Procurador General, Fernando Carrillo denunció que las empresas
de desarrollo territorial -como las Corporaciones Regionales-, se con-
vierten en fuente de financiación de los partidos políticos:
“Es importante acabar con la manipulación y la interpretación ama-
ñada de los POT, el Volteo y la usurpación de tierras y, sobre todo, con
el cambio inescrupuloso del uso del suelo” [1].
El Senador C.F. Galán denunció que en diferentes municipios de Cun-
dinamarca, Concejales y funcionarios de la Corporación Autónoma
de Cundinamarca (CAR) habrían manipulado el POT de manera frau-
dulenta:
DEBATES del CONFLICTO
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