P
areciera que el desempleo en Colombia fuera una constante
invariable, durante los últimos 17 meses las cifras del De-
partamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE),
han reportado consecutivamente su aumento.
El pasado mes de agosto 391 mil personas perdieron su em-
pleo, el indicador de desempleo se ubicó en 10,8 por ciento, lo que re-
presenta un aumento de 1,6 por ciento respecto al mismo mes del año
anterior. En agosto se registraron 22,1 millones de ocupados, 562.000
menos que en el mismo período de 2018 [1].
Según el DANE, la cifra de desocupados llegó a 2,6 millones y las mu-
jeres son las que tienen una participación más amplia en la pobla-
ción desocupada, las mujeres presentaron una tasa de desempleo de
14,4 por ciento, mientras en los hombres la tasa es de 8,1 por ciento.
Las ciudades que registraron las mayores tasas de desempleo fue-
ron Quibdó 18,1 por ciento, Cúcuta 16,5 por ciento, Valledupar 15,5 por
ciento y Sincelejo 12,8 por ciento.
Desempleo creciente es igual a recesión económica
El desempleo plantea tal vez el problema económico más urgente por
resolver en Colombia; además el deterioro del mercado laboral preo-
cupa porque la tasa de desocupación completó cinco meses consecu-
tivos en dos dígitos.
Por otro lado el aumento del indicador de desocupados se produjo
en medio de una menor tasa de participación; es decir, el desempleo
repuntó a pesar de que menos gente buscó trabajo.
Mientras el Gobierno trata de tapar la crisis económica del país, des-
tacando el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia
es del 3 por ciento y esta por encima del promedio latinoamericano.
El economista Hofstetter, enfáticamente señala que “la tendencia del
desempleo es un problema gravísimo, y que de nada sirve que el PIB
aumente si el desempleo también se incrementa” [2].
La economista Claudia Sahm afirma, “cuando la tasa de desempleo
promedio de tres meses es al menos 0.5 puntos porcentuales por en-
DEBATES del CONFLICTO
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