Revista Insurrección Insurrección 694 | Page 37

Fueron tiempos de convergencias que condujeron a conformación del Partido Socialista Revolucionario, entre sus principales dirigentes estarían Tomás Uribe Márquez, María Cano, Raúl Eduardo Mahecha e Ignacio Torres Giraldo. Sus luchas llevarían a la convocatoria de Insurrección Na- cional en 1927 y la Huelga de la Bananeras de 1928, ahogada en sangre aquel 6 de diciembre en Ciénaga, Magdalena. Resalto este momento, vivido hace 100 años, porque son tiempos de lu- chas de grandes masas, de obreros, indígenas y campesinos que se co- locaron por encima de la oligarquía para construir un proyecto de na- ción, independiente de la dominación imperialista, dándole identidad a un proyecto revolucionario que ha inspirado el alma del ELN. Al igual que éste, hay otros hitos en nuestra historia que marcan caminos de redención que quedaron inconclusos, o que luego fueron distorsio- nados, como fue la guerra de liberación de Simón Bolívar, con los que el ELN tiene su compromiso. Podemos seguir hasta Galán el Comunero y su consigna que nos identifica de “Ni un paso atrás y lo que fuese menes- ter... que sea”. También sentimos como propia la lucha de los Negros con Benkos Biohó, o la lucha de los indígenas contra el dominio español. Es una misma lucha, un mismo camino que no ha concluido, es la historia de la rebelión de los pueblos consignada en el Derecho Internacional, que se alza en armas cuando no queda otro camino, los pueblos segui- rán acudiendo a él, como legítimo derecho. Y como diría, de otra ma- nera, la canción: “55 años de lucha armada no son nada comparados con los siglos de dominación y uso de todo tipo de violencias, incluida la armada, contra nuestro pueblo”. El ELN no se debe así mismo, al igual que su historia, es parte de la vida del pueblo y la nación, sabemos que nuestra actuación pasada, pre- sente y futura será evaluada por la sociedad y en tal sentido estamos retados a no defraudar. Entrevistas Revista Insurrección / Página 37