Revista Insurrección insurrección 693 | Page 27

E n más de 10 años de continua ocupación militar y de guerra en el sur de Colombia, utilizan como instrumento contra la población las bandas narco-paramilitares para recolonizar mediante la sistemática eliminación física y política del mo- vimiento popular[1]; destruyendo los asentamientos comu- nales para entregar los territorios multinacionales que desarrollan megaproyectos de diverso tipo. El plan operacional Espada de Honor, desarrollado por el Coman- do Sur de los EEUU y fuerzas militares (FFMM) colombianas, continua en su tercera fase, “estabilización y consolidación”, contando en el suroccidente con 4 Comandos de Tarea conjunta, Apolo en Va- lle y Cauca, Pegaso en Nariño, Hércules en Tumaco y Poseidón en el Pacífico, estas desarrollan operaciones ofensivas y psicológicas hacia la población para desactivar la resistencia popular, bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo [2]. La minería y la resistencia como causa común Para enero de 2014, en el departamento del Cauca habían 271 títulos mineros vigentes, de estos 106 contaban con licencia am- biental, bajo esas licencias han explotado 6 mil 400 hectáreas; pos- teriormente fueron tramitadas 652 solicitudes de títulos, un millón 116 mil hectáreas, el departamento tiene 3 millones 89 mil hectá- reas, de hacerse efectivas todas las solicitudes, la mitad del territo- rio sería sometido a la minería. A junio de 2014 en el Cauca la AngloGold tenía 39 títulos mineros en 61 mil hectáreas, ubicados en los municipios de El Tambo, La Sie- rra, La Vega y San Pablo; además le solicitó a la Agencia Nacional de Minas otros 43 títulos por 100 mil hectáreas en los municipios de Almaguer, Bolívar, Buenos Aries, Popayán, Santander de Quilichao, morales y Suárez. Para este mismo año la brasilera Votorantim Me- tais tenía 11 títulos mineros. Debates del Conflicto Revista Insurrección / Página 27