pecto crítico está en cómo construir mancomunadamente el Esta-
do, como articular realmente el conglomerado de la sociedad a
través de la injerencia en el poder legislativo.
La construcción del estado debe tener como principios rector la
la dignidad humana, que jamás debe confundirse con la caridad,
que es vertical y humillante; un Estado que no garantice mínima-
mente la dignidad, no puede encaminarse a la cultura como su fin
y como máxima expresión del desarrollo humano.
La humanidad ha pagado un precio muy alto por el liderazgo sin
empatía social, dispuestos a constituir estados caníbales, estados
primitivos, porque en la lucha por la supervivencia no tenemos
tiempo para ser y porque la mayor parte de la humanidad invierte
su vida en conseguir la satisfacción de sus necesidades básicas in-
dividuales y no colectivas.
En conclusión, la construcción de un estado empático requiere de
humanidad, dignidad y cultura; se preguntarán entonces ¿Dónde
queda la Libertad?, ¿por qué no incluir la tan mencionada liber-
tad?, esta no solo es una construcción individual, pues si es algo
que otro debe concedernos dejaría de serlo y perdería su esencia,
esta se abrirá paso en cada poblador, con un estado que tenga
como principios la humanidad y la dignidad humana.
Colombia es un estado caníbal, que tiene el reto de dejarle a la
humanidad el legado de haber superado el canibalismo.
Debates del Conflicto
Revista Insurrección / Página 25