Revista Foro Ecuménico Social Número 6. 2009 | Page 89
Responsabilidad Empresaria
a las barreras a los alimentos era la búsqueda de seguridad alimentaria. Pero era
muy malo para los países que naturalmente queríamos colocar nuestros productos en esos mercados. Golpeamos
puertas con bastante poco éxito, porque
además el nivel de subsidios era realment e formidable del orden de mil millones de dólares diarios, para sostener
a la agricultura, mientras nosotros, proveedores de alimentos, lo veíamos como
una barrera al acceso de nuestros productos que naturalmente producíamos
sin subsidios.
Pero luego, por lo antes comentado,
se dieron vientos favorables y en la Argentina lamentablemente no aprovechamos la oportunidad y lo vivimos como
un problema. El Estado se apropió de
buena parte de los mayores precios pero
no se vio en la práctica una aplicación
útil a la sociedad. No se combatió la pobreza ni se mejoró la infraestructura.
Recibimos además las quejas de los
que eran nuestros clientes europeos, asiáticos o del norte de África. Nos decían:
¿no eran ustedes los que querían acceder a nuestros mercados, nos pedían que
bajáramos las barreras de acceso? Ahora
resulta que Argentina le pone impuestos
a la exportación, que prohíbe las exportaciones, y pone cupos para exportar.
Me pregunto: ¿Cómo está Argentina cumpliendo su responsabilidad como
proveedor de alimentos en el mundo?
Muy mal porque teniendo la posibilidad
de generar una oferta importante la está
restringiendo. No hay en el mundo ningún aliciente mayor que el precio para
aumentar la producción. El boom de la
soja en la Argentina no surgió de ninguna política proactiva de ningún gobierno. Fue simplemente su precio y darnos cuenta que algo estaba pasando en
el mundo, que había una necesidad, que
teníamos la aptitud natural y la capaci-
dad tecnológica para hacerlo y se fue
adelante. Veamos el caso de la Soja: si
no fuera por la soja hoy Argentina tendría en un déficit tremendo, porque es el
mayor aportante de impuestos y de recursos para el Estado, a pesar de que las
señales han ido en este último tiempo en
contra del estímulo para producir, pero
como llega muy poco a los productores,
se desalentó la producción.
Así como fue negativa para nuestro
país la política de restringir importaciones de alimentos por parte de los países
desarrollados, también ha sido y es negativa la actitud del Estado argentino al
castigar las exportaciones de los mismos
productos.
Mientras duró el conflicto agropecuario en Argentina durante los meses
de marzo y junio de 2008 los precios internacionales alcanzaron sus picos. Es
natural, estaba funcionando el mercado.
Argentina, que es uno de los cuatro o
cinco primeros exportadores de alimentos del mundo, se estaba autolimitando y funcionó la ley del mercado. Los
mercados se dieron cuenta que uno de
los grandes oferentes estaba frenando la
salida de sus productos. Eso hizo subir
los precios. ¿Cumplió Argentina ahí con su responsabilidad de ofrecer alimentos
al mundo? No, incumplió. Y lo sigue haciendo en una cantidad de
productos, lo sigue
haciendo y encima
deprimiendo a los
productores que al
no tener el incentivo del precio, reducirán, sin dudas, su
oferta y sus inversiones.
Mientras que en su
momento la UE o Esta-
Argentina cumple
muy mal
su responsabilidad
como proveedor
de alimentos en
el mundo, porque
tiene la posibilidad
de generar
una oferta importante
y la está restringiendo.
FORO
•107