Mi más sentido tributo al barrio que me vio nacer y en él, a los barrios de Montevideo donde se constituyó este país de trabajadores y trabajadoras en pos de la construcción de una ciudad para todas, todos y todes.
Placa colocada en la calle Ansina, en reconocimiento a las violaciones de los DDHH sufrida por las poblaciones afro en el período de la dictadura
de Trabajo, conformado por la Institución de Derechos Humanos, organizaciones de la sociedad civil afro, personas desalojadas, el Ministerio de Desarrollo Social y la Intendencia de Montevideo, se conformaron para colocar dos placas de Memoria en reconocimiento a la violaciones de los DDHH sufrida por las poblaciones afro en el período de la dictadura y para que no se vuelvan a repetir estos crímenes de lesa humanidad.
Debemos seguir construyendo puentes de convivencia armónica, teniendo en los barrios, los espacios de desarrollo y formación en valores para nuestros niños y jóvenes, más allá de su condición racial, de género, clase social procedencia. Es un imperativo recuperar la identidad diversa de los barrios que nos forjaron a muchos de nosotros como personas de bien, en igualdad de acceso a oportunidades y ejercicio efectivo de nuestros derechos como ciudadanos de un país que ha tenido dentro de sus valores más importante el resguardo de los principios democráticos y republicanos.
Pag 14
Los barcos que llegaron trayendo personas, a algunos forzadamente como las poblaciones africanas, nos hicieron a todes hijas e hijos de esta nación de la cual nos sentimos orgullosamente pertenecientes y ese himno que cantamos todos juntos y la bandera azul y blanca sigue siendo símbolo de un pequeño gran país que nos arropó a todes.
Para quienes hace muchos años dejaron estas tierras, saben que las similitudes con la República Argentina nos hermanan y que al otro lado del charco han encontrado su destino, formando familias y construyendo sus vidas, en una tierra que los ha acogido de forma hospitalaria y generosa. Ellos y ellas llevaron consigo parte de esta identidad candombera, que recreada en los barrios de Buenos Aires, cuentan hoy con el toque de tambores que puede escucharse los fines de semana, nostálgicos de su origen ancestral, donde familias enteras siguen cultivando las tradiciones y expresiones de origen africano, rememorando toda una historia y una cultura.
Mis saludos y respetos por mantener en alto una tradición que recupera memoria y aporta inclusión y respeto por la diversidad.
Beatriz Ramírez Abella Una palermitana de pura cepa