Revista El Uru nº47 | Page 14

Mi más sentido tributo al barrio que me vio nacer y en él , a los barrios de Montevideo donde se constituyó este país de trabajadores y trabajadoras en pos de la construcción de una ciudad para todas , todos y todes .
Placa colocada en la calle Ansina , en reconocimiento a las violaciones de los DDHH sufrida por las poblaciones afro en el período de la dictadura
de Trabajo , conformado por la Institución de Derechos Humanos , organizaciones de la sociedad civil afro , personas desalojadas , el Ministerio de Desarrollo Social y la Intendencia de Montevideo , se conformaron para colocar dos placas de Memoria en reconocimiento a la violaciones de los DDHH sufrida por las poblaciones afro en el período de la dictadura y para que no se vuelvan a repetir estos crímenes de lesa humanidad .
Debemos seguir construyendo puentes de convivencia armónica , teniendo en los barrios , los espacios de desarrollo y formación en valores para nuestros niños y jóvenes , más allá de su condición racial , de género , clase social procedencia . Es un imperativo recuperar la identidad diversa de los barrios que nos forjaron a muchos de nosotros como personas de bien , en igualdad de acceso a oportunidades y ejercicio efectivo de nuestros derechos como ciudadanos de un país que ha tenido dentro de sus valores más importante el resguardo de los principios democráticos y republicanos .
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Los barcos que llegaron trayendo personas , a algunos forzadamente como las poblaciones africanas , nos hicieron a todes hijas e hijos de esta nación de la cual nos sentimos orgullosamente pertenecientes y ese himno que cantamos todos juntos y la bandera azul y blanca sigue siendo símbolo de un pequeño gran país que nos arropó a todes .
Para quienes hace muchos años dejaron estas tierras , saben que las similitudes con la República Argentina nos hermanan y que al otro lado del charco han encontrado su destino , formando familias y construyendo sus vidas , en una tierra que los ha acogido de forma hospitalaria y generosa . Ellos y ellas llevaron consigo parte de esta identidad candombera , que recreada en los barrios de Buenos Aires , cuentan hoy con el toque de tambores que puede escucharse los fines de semana , nostálgicos de su origen ancestral , donde familias enteras siguen cultivando las tradiciones y expresiones de origen africano , rememorando toda una historia y una cultura .
Mis saludos y respetos por mantener en alto una tradición que recupera memoria y aporta inclusión y respeto por la diversidad .
Beatriz Ramírez Abella Una palermitana de pura cepa