Revista EL MOLINO Revista EL MOLINO -Primavera 2019 | Page 44

Miles de millones de metros cúbicos de agua se desplazan cotidianamente bajo el fenómeno conocido de las mareas, debido a la atracción gravitatoria de nuestro satélite. También la corteza terrestre acusa el fenómeno de las mareas provocando una elevación de hasta 50 cm. Esto nos revela la magnitud de esta influencia. L os pescadores y las gentes del mar se interesan por saber qué días hay cambio de luna. También siguen los movimientos de la Luna en los lugares turísticos costeros. Por ejemplo, es imprescindible conocer el horario de las mareas para visitar la Playa de las Catedrales en la costa de Lugo, Galicia. El Sol también atrae el agua de los mares y océanos, pero en menor medida que la Luna. Aunque su gravedad es mayor, al estar más lejos, influye menos. El Sol produce mareas más débiles. Debe indicarse que las mareas no se producen siempre a la misma hora, todos los días. Varían con las fases lunares, ya que la Luna aparece en el cielo a distintas horas. La altura de las mareas también varía, y no es la misma en todos los lugares. En las fases creciente y menguante, son más pequeñas y se llaman mareas muertas. En cambio, cuando hay Luna nueva o llena, el Sol, la Luna y la Tierra se alinean (la gravedad de la Luna y del Sol tiran en la misma dirección, y se suman), y las mareas son mayores. Se llaman mareas vivas. Las mareas altas son entonces muy altas y las bajas, muy bajas. EL MOLINO 44 Pero dado que el influjo de la Luna actúa principalmente sobre el agua, es natural pensar que también influye en los seres vivos, quienes están compuestos por un elevado porcentaje de fluido. Por ejemplo, en nuestro cuerpo, el agua es el principal componente ya que posee alrededor de un 70% de agua al nacer y cerca de un 60% en la edad adulta. Más de la mitad de dicha agua se encuentra en el interior de las células y el resto circula en la sangre para bañar los tejidos.