Revista DOSIS 6.1 DOSIS 6.1 NORMAL | Page 48

LA TIENDITA DE DOÑA GLADIS Luz Dari la hija de doña Gladis cuenta como el terremoto afecto a su mamá, una comerciante que poseía una tienda en su casa y con la que apoyaba a su familia, que con la catástrofe pasando un episo- dio tenebroso, queda totalmente destrui- da. Por: Santiago Tonguino Meza El sábado 9 de marzo a las 5 p.m. me reuní en el barrio la Aurora con Luz Dary, la hija de doña Gladis, ella mide un tamaño promedio, es delgada y su piel es de tez clara, note que tenía su cabello canoso entre trenzas, estaba sentada en su sofá azul con franjas doradas ubicado en la sala, tomando una revista de tejeduras por unos segundos como de cos- tumbre lo hace cuando se relaja después de un día cansado de trabajo, el interior era blanco y yo estaba algo nervioso, después de saludarnos ella se paró, dejando la revista en la mesa me sirvió un vaso de jugo y me co- mentó con una voz temblorosa, como afectó el terremoto a su mamá. 48 Doña Gladis era una vendedora y comer- ciante, me enseño y le herede muchas co- sas entre mis favoritas a preparar una sopa de lentejas con una sazón para chuparse los dedos, es la favorita de mi esposo. ¨A doña Gladis le heredé el gusto por el tejer, aunque nuca le pude llegar ni a los talones a la hora de vender, esa señora vendía hasta una escoba para rascarse la espalda¨, me comenta su hija vestida con una blusa rosa, un pantalón violeta y unas sandalias que se veían muy cómodas, empuñando su mano fuertemente. La manera en que su mamá comercializaba sus productos era a través de una tiendita que se encontraba en su casa, donde vendía desde cigarrillos hasta cervezas, de hecho, ella comenzó con eso porque ella era un poco buscapleitos, fumaba y en su juventud se contaba que de vez en cuando se toma- ba sus traguitos, pero principalmente lo hizo como una fuente de sustento para apoyar a su familia, en especial a Daniel quien era su sobrino, pero lo quería como un hijo y del cual era responsable. Se vendía lo suficiente para vivir cómodos y que en la casa la comida no faltase, hasta que la tierra tembló el 25 de abril de 1999, ese día su hija se encontraba en su casa, la cual quedaba muy cerca de donde vivía doña Gladis, tenía permiso de una empresa Luz Dari como costumbre agarra una revista de tejeduras, antes de contarme la historia de como afecta el terremoto a su mamá. Foto: Santiago Tonguino 49