Revista digital 2014 | Seite 11

LAS BUENAS INVERSIONES Gómez es un hombre muy humilde y de perfil bajo que no pretende mucho de la vida. Un hombre simple que no llamaba la atención de nadie con su manera de vestir, siempre con el traje gris gastado y boina del mismo color y con su costumbre de sentarse todas las tardes en su reposera a tomar sol , leer el diario y comer su choclo con mucha manteca y poca sal. Hasta que un día se le ocurrió invertir en un metro cuadrado de tierra, ¿pero quién le vendería un metro cuadrado de tierra?. Literio, el dueño de una inmobiliaria, le ofreció un metro cuadrado de tierra entre valles y colinas y Gomez feliz, lo compró.