Revista de viajes Magellan Magellan Nº41 | Page 49

Noche en Copenhague Dejando atrás la que fue para mí la más bella noche en Copenhague, nos dirigimos a un pequeño punto del puerto, donde un esbelto puente se alza sobre las frías aguas, iluminadas por las luces de los hogares cer- canos. Abandonamos la colorida escena para dirigirnos al hotel, puesto que al día siguiente nos esperaba una intensa aventura. Hoy tocaba madrugar, echarse a la carre- tera y quedar atónitos cada vez que cruzá- bamos el mar, gracias a las impresionan- tes obras de ingeniería en forma de largos y esbeltos puentes que unen los puntos de tierra firme. Teníamos en mente pisar una pequeña Isla de Suecia, Hven, cono- cida por albergar el observatorio del céle- bre astrónomo Tycho Brahe, que contiene numerosos tesoros para cualquier amante de la naturaleza. Tras pasar la frontera que separa ambos países, alcanzamos la ciudad sueca de Landskrona donde nos esperaba el ferri que llega hasta la pequeña isla. El ferri salió del puerto, aguantando las incle- mencias del tiempo y regalándonos bellas 49