La locura se disfraza de arte para no avasallar
sobre sus expectantes, se viste galante, se
percibe excitante, se doma con drogas, casi
todas asxiantes.
Está plagada de miedos e ideas delirantes,
vestiduras impares y huidas reiterantes.
Nos hace temblar el ombligo y secar el paladar,
entumecer los sentidos y a otros estallar.
Una locura es clandestina e intenta pasar
desapercibida y hay otras explosivas que se
exhiben sin pesar.
¿Qué será de los que estamos locos?
De los que pintan, de los que cantan, de los que
sueñan, de los que hablan, de los que escribimos
sin parar, de los que gritan, de los que lloran,
de los que adolecen, de los que asombran...
En este mundo que ha sido connado al
empaque y a la normalidad.
Así
Vamos
Por
Rosy Echezuría
Y a los que aman, los que erotizan, los que
seducen ¿qué les deparará el juicio nal?
Así vamos, tal vez sea la cordura la cárcel
donde debamos habitar.
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