Durmiendo con el
corazón roto
Es extraño, a ú n me duele, se suponía que mi corazón estaba siendo entrenado no
debería de importarme. Como dice el dicho: una raya más al gre, “es una experiencia
más” me dicen muchos, sin embargo, son experiencias muy crueles con un amargo
sabor en la boca, un fuerte nudo en la garganta donde solo pides que el mundo
desaparezca con go. ¡Un momento! creo que suelo ser exagerado, quizás en algunos
términos sí, pero en verdad querer tanto a una persona y que para ella seas como un
simple punto final de un texto más de una página de un libro, defini vamente creo
que estoy enfermo, tengo una extraña alergia al amor, sí, ese sen miento que hace
que dos personas se quieran y amen con locura. Si me preguntan si he sen do amor,
con midas palabras respondería que muchas veces, pero que es justo ese sen miento
el causante de miles de noches sin dormir, de cenas bañadas en llanto tristeza y
frustración, y el por qué de preguntas que estoy haciendo mal. Rayos, es este extraño
dolor de nuevo, ¿qué hago? Mira a mis costados, solo están cuatro paredes, una cama
y el recuerdo de lo muy breve que fue nuestra historia, la misma que solo empezó con
un “había una vez…” y se llevó al final en un abrir y cerrar ojos .
Quizás me faltó quererte un poquito más, quizás me faltó decirte otras muchas cosas,
o quizás simple y sencillamente no me quisiste. Porque de algo si estoy seguro: te amé
y te sigo amando como un estúpido, como un niño caprichoso que se aferra a un dulce
o juguete de su gusto. Sin embargo, debo de entender que no siempre se logra lo que
uno quiere, solo se aprende a vivir con ello, vivir a medias, comer poco, dormir casi
nada, recordar siempre que gran pecado y cruz fue el quererte, y seguir queriéndote,
pero esto ene que terminar. No me amas, lo sé, siempre lo supe pero creo que soy
masoquista, la vida nos la pone di cil, estoy aprendiendo a querer mi s oledad, tanto
así que a veces siento que está a mi lado como una sombra, como una oscura sombra
que no me deja tranquilo. Un capitulo se estará por cerrar, tú eres feliz que más da,
escogiste a otra persona, y yo…. ¡Pues sobrevire, siempre lo hago!
Franklin Arévalo Fernández