Lo siento, perdóname, gracias, te amo.
Como todo proceso, es un trabajo que debe hacerse diariamente, con dedicación y constancia.
¿ Qué nos puede ayudar?
Desde un proceso de reflexión interno donde repitamos las palabras correspondientes( por ejemplo conmigo: yo me amo, yo me acepto, yo me perdono, yo me libero).
Hablarme a mí mismo al espejo todos los días( lo he leído ya en dos libros y lo hice, funciona, en verdad), comenzando por un minuto, aumentar otro cada día hasta llegar a cinco y cumplir 21 días haciéndolo. Mirarme a los ojos en el espejo y definirme, decir quién soy, que me define, cuáles son mis valores, cuáles mis debilidades. A lo largo de los 21 días me conoceré, me aceptaré, me agradaré de una forma diferente a cuando comencé el ejercicio.
Hasta técnicas como el Ho’ oponono( el perdón hawaiano) con sus famosas frases:
Lo siento, perdóname, gracias, te amo.
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