hacia donde nte queremos dirigirnos?
En lugar de trabajar la actitud correcta para hacer lo que es beneficioso para nosotros, nos convencemos a nosotros mismos y tratamos de hacer lo mismo con aquellos que están a nuestro alrededor, de que no es buena idea, de que ponerse a dieta lo ha de haber inventado algún anoréxico, que hacer ejercicio es para los vanidosos … bueno, somos sensacionales para ello, pero no para decirnos y convencernos del lado positivo de hacerlo.
Y ¿ qué pasa cuando son los otros los culpables de todo? Mi madre es la que me enseñó a amar la comida, ella siempre me premiaba con comida, por eso no puedo ponerme a dieta. Mi padre siempre me decía que el ejercicio era malo para la salud; mi hermano me traumó, siempre fue mejor que yo para el ejercicio, yo preferí destacar en otras cosas. Lo peor, acabamos creyéndolo y“ pasamos” nuestro malestar a otras personas.
twitter. com / RevCorpoSano revistacorposano. com
45