Buscando algunas respuestas que nos orienten si vale la pena el esfuerzo y recursos para lograr una certificación internacional empresarial , he observado que , además del reconocimiento internacional de un mercado específico , aparecen algunas premisas que pueden hacernos reevaluar el “ Síndrome de la anti-certificación ”:
• “ Si deseas que una práctica empresarial prevalezca a lo largo del tiempo … busca una certificación ”: Como muchos de ustedes saben , una certificación internacional ISO obliga a la Alta Dirección a mantenerse de manera permanente enterados , involucrados y comprometidos con la materia certificada , bajo riesgo de incumplir un requisito normativo sino lo hacen .
Esto significa que cuando hay que asignar recursos para una práctica certificada , tendrán una prioridad mayor sobre aquellas que no poseen una certificación empresarial . Dicho de otra manera , si la organización debe elegir una práctica empresarial para desaparecerla , habitualmente no será la certificada .
• ¿ Mejora continua garantizada ?... busca una certificación : Uno de los objetivos más importantes en un estándar internacional es la mejora continua . En efecto , ese concepto que nace desde la primera norma ISO conocida y más popular , ISO 9001 , es perseguido y demandado por todas las normas internacionales actuales .
En temas de tecnología , con cambios tan rápidos y tendencias nacientes que se vuelven indispensables de forma rápida , dejar de mejorar no es una opción . Sin duda una certificación internacional ayudará a la organización a mejorar constantemente y adoptar prácticas tecnológicas adecuadas más rápido .