Revista Casa Silva Nos. 30 - 31 R.CasaSilva 30-31 completa | Seite 180

Rodol fo R amír e z S oto la pareja pasó en Wolfratshausen, el poeta ha adquirido conciencia de su oficio y está decidido a encontrar su propio método de creación que lo conduzca a cumlir con la obligación de crear una gran obra. El primer cambio que se opera en Rilke se concreta en la transformación de su letra, el poeta pasa de escribir con una letra rígida, fría, escolar, de caracteres altos e inclinados, al acometimiento de una letra mucho más armoniosa y clara de caracteres redondos, acogedores y bastante más estéticos. En este cambio, que a primera vista puede parecer simple y sin importancia, se revela ya el deseo por alcanzar la claridad que está en la base del segundo cambio que les voy a mencionar: en aras de alcanzar la claridad Rilke entiende que debe cambiar la dirección de su mirada y que para ello debe iniciar un proceso de educación visual que le permita ver lo importante, a saber, aquellas cosas en las que vive lo eterno. Rilke está entonces Madurando, tal cual como él tanto le pedirá después a Kappus que lo haga, y en este proceso está adquiriendo una seguridad en sí mismo que antes no tenía. Deja de ser ese joven escritor ansioso y necesitado de reconocimiento, para empezar a asumir el nacimiento de este nuevo escritor que solo quiere encaminarse tranquila y resuleta- mente por el sendero en el que se accede a la vida y en el cual la obra se da de manera honesta y necesaria. Finalmente, y este es el cambio que a mí me parece más diciente, se deshace para siempre del fantanmasgórico René, y asume en adelante, por el resto de sus días, el nombre de Rainer María Rilke. Quizá en el siguiente fragmento de Los apuntes de Malte Laurids Brigge algo Los estilos pictóricos en la poesía de Rilke alcancemos a ver de la razón de este último cambio: “No pidas a nadie que hable de ti ni siquiera con desdén. Y si pasa el tiempo y echas de ver que tu nombre circula entre los hombres, no hagas de ello más caso que de todo lo que encuentres en sus bocas. Piensa que se ha vuelto malo, y arrójalo. Toma otro cualquiera, para que Dios pueda llamarte en plena noche. Y guárdalo en secreto para todos.” 12 Antonio Pau en su conferencia titulada: Rainer María Rilke, una vida para la obra, plantea que es posible distinguir cuatro etapas en la obra del poeta. Ellas serían: 1. Sentimental, que se enmarca en sus años de formación en Praga entre 1891 y 1902. 2. Objetiva, que abarcaría el periodo de su estancia en París de 1902 hasta 1914. 3. Cosmica, una etapa de trancisión entre la segunda y la que vendrá a ser la cuarta etapa en la que el poeta a pesar de estar viviendo en París hará tres grandes viajes muy importantes para su desarrollo como escritor: uno a Capri en 1906, otro a Egipto en 1911 y uno final a España entre 1912 y 1913. 4. Visionaria, será la última de las etapas y se caracteríza por la forzada reclusión de Rilke en Suiza tras el inicio de la Prime- ra Guerra Mundial y no poder continuar viviendo en París por resultar ser súbdito 12 Rilke, R.M., (1981). Los apuntes de Malte Lau- rids Brigge. Madrid, España. Alianza Editorial. Traducción de Francisco Ayala. (p.58) de un país enemigo. Esta etapa final va de 1914 hasta el 29 de diciembre de 1926, día de su muerte. Siguiendo estas etápas, la segunda, la etapa Objetiva, es la que nos resulta de interés para lo que en esta charla queremos reslatar: los estilos pictóricos en la poesía de Rilke. Ella se caracteriza justamente por el acercamiento del poeta, en el deseo de aclarar su metodo de creación, a tres gandes fuentes que están totalmente del lado de las Artes Plásticas y de las que Rilke estraerá sus reglas y las trasladará a su escritura. Estas fuentes son: la colonia de artístas de Worp- swede; el gran escultor Auguste Rodin —que por cierto su nombre completo curiosamente resulta ser: Francois Auguste René—; y el acercamiento al trabajo del pintor francés postimpresionista Paul Cézanne. El resultado del aprendizaje obtenido en esta etapa se concretará y se puede apreciar en los siguientes libros de Rilke: Libro de las imágenes (Cuatro Partes 1902 – 1906), Nuevos Poemas (1907) y La otra parte de los Nuevos Poemas (1908) libro justamente dedicado a Rodin en reconocimiento y agra- decimiento por todas sus enseñanzas. Veamos entonces qué fue lo que aprendió y tomó Rilke de cada una de ellas. Rilke y la mirada de Worpswede Worpswede será el primer paso de Rainer María, luego de finalizada su transformación personal, en la senda que lo encaminará al encuentro con su método de creación. Hein- rich Vogeler, un artista interdiciplinario: pintor, diseñador y arquitecto, con el que Rilke había trabado amistad en su visita a Florencia en abril de 1898, lo invita a conocer Barkenhoff, una pintoresca casita blanca, rodeada de abedules, que el artista ha diseñado y construído específicamente para que todos los elementos y espacios que la conforman estimulen la sensibilidad y po- tencien las habilidades de creación artística de sus residentes: Heinrich Vogeler “Ahora tienes que venir algún día a sentir Barkenhoff cubierto de rosas. Te espera un r e v i s t a r e v i s t a  