Revista Casa Silva Nos. 30 - 31 R.CasaSilva 30-31 completa | Page 168

Po Pe e d ma ro s A l e jo G ó m e z r na ndo e s De Carto gr a fí a Fe de los pe j ni os s Dragon de la puerta de Ishar de Babilonia El estanque del ahogado ¿Ves a esta hora las lámparas en el barro, las piedras blancas erigiendo leones en la sombra, las aguas esculpiendo montañas azules llenas de pavos reales y de astros, el cielo con sus rojas heridas descendiendo sobre tanta rosas, sobre tantos oros enfermos, y el viento que agita el bosque desnudo, tortuoso, y muerde los almendros, y barre una casa de viejo color amarillo? ¿Ves los jardines vigilados por murciélagos, entre las verjas oxidadas, entre los matorrales, una cabeza de mármol en las manos de una niña, un fuego antiguo en sus ojos azules donde arden las islas, los desmesurados valles rojos que custodian halcones, y lunas, y un cielo atrapado en dos arcos? El alba se vuelve un abandonado granero en llamas, un sueño del paisaje, y después un zafiro. Detrás de las arenas movedizas, detrás del mar y el trueno, la tela resplandece, brillan los violines de plata junto a la tumba, caen otros colores destrozados por el día y manchan un bello crepúsculo de Virgilio. Mira esta música, este derrotado cuerpo, este rumor nocturno que busca tu mano de nieve, y sueña que corres tras el increíble otoño que sangra millones de estrellas en el fondo del estanque donde, estáticos, tus ojos me miran. Unicornio Hay un mar detenido junto a la página gris de San Juan de la Cruz, hay un color violeta trenzando dos fuegos, anudando los sueños del domador de serpientes, hay una herida en el recuerdo del pájaro carpintero, en la madera de sus violines, hay un espejo en el fondo de un arroyo, hay un sable ensangrentado, un jinete de bronce que llora y una lágrima en la piel de un caballo, hay una risa en un sótano, hay un negro caracol que baja las escaleras de caracol de un templo, hay un ejército de salamandras esperando a los romanos junto a la hoguera, hay un cielo de octubre sobre una lluvia de marzo, hay un cántaro en la noche lleno de rojas cigarras. Y detrás de estas imágenes te veo a ti desenredando tus cabellos del cuerno del unicornio. Sirena De una tela de John William Waterhouse En las madrugadas interminables de los bosques que enmarañan esta ciénaga, yo soy la sirena, hija indomable de estas aguas y de la infinita belleza de los peces que cubren de plata los torbellinos y las cascadas. A esta hora me baño en la orilla donde encienden mis ojos las piedras preciosas, y mi canto enternece las lunas rojas del trópico y los lobos olfatean mis escamas. r e v i s t a r e v i s t a  