Revista Caracter 4 - 2016 Vol. 4 IV | Page 113

Desde la perspectiva de la hablante, el Tú equivale al Yo y este último, carece de legitimidad porque está expuesto al acoso externo. Por el contrario, el otro = memoria se ampara bajo un mundo propio que le es familiar, sin límites. El yo = tú está caracterizado como rincones, humo, tembloroso, sin apoyo. La memoria, en cambio, no tiene rincones ni humo ni tiene miedo, y, mucho menos, tiembla. El yo tiende a desintegrarse mientras la memoria está más allá de las cosas. Por medio de este contraste tu = yo, memoria = otro, Pallarés establece una posibilidad para configurar un yo total donde no exista la negación del otro sino una aceptación y la potencialidad de admirarlo aunque solo exista mientras exista el Yo.
Un poema más de nuestros días es " Seis sonatas para Clavecín "( La llave de grafito). En este brevísimo poema se pone de manifiesto una nueva actitud femenina: el autoconocimiento. La hablante, una mujer, dice en tono ligero:
Me enamoro, lo digo de mi color celeste, de mis alas. Me tengo gran piedad.( Empeorar es admirarse). Oíd: me estaba enamorando, fatigada, como una estatua conmemorativa.( 19)
Los tres primeros versos enfatizan la anécdota; en el cuarto y el quinto verso, hay un paréntesis reflexivo; en el sexto verso se apunta hacia el oyente con el propósito de establecer un cambio. Este proceso permite que la
112