Revista Aula Magna | Page 26

ISMA - Instituto Superior Marista A-730 Aula Magna Experiencia Pedagógica Misionera 2007 demostrado que aunque sea difícil ponerse de acuerdo, siempre se puede llegar a un consenso, porque lo que nos une es lo que importa: «Sean uno para que el mundo crea», dijo Jesús. Ha sido un momento de mucha alegría, donde rezamos juntos por un Puente Negro mejor, por una escuela mejor, para los niños y para que Cristo siempre esté presente en las familias. Finalmente, una vez recorrido este puente, fuimos al encuentro de los alumnos, quienes nos mostraron una parte de esta Argentina que quiere seguir creciendo, demostrando que son muy valiosos para ella. El encuentro con los maestros, quienes día a día hacen patria cuando entran al aula y luchan para educar, muchas veces con una gran carestía de medios. El encuentro con cada familia del lugar, que nos ha recibido como si estuviésemos en nuestra casa, esperándonos cada vez. El encuentro entre los parajes de Puente Negro, Mancapa y La Costa 2ª se realizó a través de una procesión con la imagen de la Virgen. Una procesión que nos reunió en Tacón Esquina, desde donde caminamos todos como hermanos, cantando y rezando, hacia la Capilla San José Obrero ubicada a pocos metros de la Escuela de Mancapa. Allí celebramos y bendijimos a Dios y a María por sus beneficios; y pedimos por tantas necesidades que sufren los pobladores de esos parajes, particularmente la necesidad de la lluvia (no llueve desde el mes de abril). Para terminar quiero dar gracias al Señor por la posibilidad de ser puentes entre los hombres. Como dice la canción: «...un puente que partiendo de mi nada llegue a la orilla de tu eternidad, un puente al que todos pisar puedan, en busca de tu amor y tu amistad». ¡Gracias, Puente Negro y Mancapa.!!! ¡Gracias a los docentes y directivos de la escuela!!! ¡Gracias a los chicos y sus familias!! ¡Gracias hermanos misioneros!!! Marina Terrazo 2° año de Ciencias Sagradas - ISMA Testimonio desde el paraje Puente Negro Escuela Nº 502 ¡Valió la pena esta misión…!! Como Grupo Misionero Marista fuimos preparando desde el comienzo de año la Experiencia Pedagógica Misionera. Tuve el gran regalo de poder compartir esta Misión con los misioneros de los parajes Puente Negro y Mancapa, donde en cada reunión pre-misión tratamos de organizarnos y animarnos a dar lo mejor en la medida de nuestras posibilidades. Como Grupo Misionero intentamos mantener siempre la mirada fija en Jesús. En la Misión tuvimos la posibilidad de compartir la fe entre nosotros y con la hermosa gente que hay en Santiago del Estero. Puedo asegurar que con respecto a mi fe hubo un antes y un después de esta Misión. Esto se lo debo agradecer, en primer lugar, al Hno. Horacio por llevar adelante la Experiencia Pedagógica Misionera y mostrarnos en el Profesorado lo importante que es para nuestro crecimiento; y, en segundo lugar, estoy agradecida a mis compañeros de misión con quienes me tocó compartir el día a día, empezando por Diego Benítez (nuestro «coordinador sumamente organizado»), siguiendo por Romina, Marina, Cristian, las chicas del Profesorado de Nivel Inicial del Macnab (Magalí, Johanna y Gabriela), Osvaldo y Vicki quienes dedicaron un tiempo importante a esta Misión… dejando a sus familias, esposas, hijito recién nacido… Espero que los caminos de Dios me lleven de vuelta por Santiago, porque allí aprendí lo que es darse a los demás, lo que es dar tiempo para compartir unos mates, una chacarera, una risa, una canción, un pedacito de vida… El desafío que me traje de Santiago es que la MISIÓN continúa hoy, continúa desde otro lugar, desde adentro, acompañando a mis compañeros misioneros para que mantengan vivas las ganas de volver a Santiago el año que viene. Hay muchas cosas para hacer allá y se necesitan más manos generosas que quieran comprometerse con la gente de esos parajes. Dios, que hace todo en nosotros y a través nuestro, irá moviendo otros corazones para que acepten la invitación misionera. Así nuevos compañeros del Profesorado se conviertan en nuevos misioneros para participar de la próxima Misión. Con alegría puedo afirmar que ir a Santiago del Estero a misionar fue una experiencia única, profunda, que marcó mi vida, que me abrió a la realidad de personas hermanas que ahora son parte de mi existencia. ¡Gracias, Adrián Massa, por abrir las puertas de tu casa al Grupo Misionero, y gracias, por tu testimonio de vida! ¡Gracias, Grupo Misionero del ISMA y del Colegio Macnab Bernal, por todo lo compartido!! ¡Gracias al Hno. Horacio por esta Misión que valió la pena vivirla!! ¡Un corazón, una misión…y Ave María y Y[[