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TECNOLOGÍA
Excavación de obras civiles subterráneas
Moldeando el futuro
La evolución científica en materia de tronadura y excavación de túneles, permite que el mercado
ofrezca productos químicos de última generación, que incrementan la seguridad, facilitan el transporte
y, en suma, contribuyen a optimizar todo el proceso productivo.
L
a invención de la dinamita, hace casi
150 a ños, marcó uno de los hitos más
importantes en materia de ingeniería
en perforación, al permitir moldear la
roca y derribar barreras que hasta entonces parecían insalvables, como por ejemplo,
abrir un túnel a través de una gruesa pared de
granito, sólo con picotas y palas.
Sin embargo, la constante evolución tecnológica experimentada en el campo de los
explosivos, también se ha traducido en el
desarrollo de nuevas y revolucionarias soluciones que han contribuido a que el manejo
de estos materiales sea mucho más seguro,
y que además posibilite acelerar las faenas de
excavación de túneles urbanos y perforaciones mineras, contribuyendo a incrementar la
producción y a reducir significativamente los
costos logísticos y operativos asociados a una
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obra de ingeniería civil de gran envergadura.
“Esto se debe a que las empresas competitivas, y los países en general, deben siempre
invertir en tareas de investigación y desarrollo,
y abrirse a la utilización de nuevas tecnologías
asociadas a este concepto”, explica Adolfo Sicilia Mármol, Country Manager Pacífico Sur de
Ossa Obras Subterráneas.
Esta premisa, aplicada en forma sistemática y positiva en los grandes centros de investigación, ha permitido que la minería enfrente
nuevos retos en sus operaciones a rajo abierto
o subterráneo, con herramientas más eficientes, de las cuales las más innovadoras son las
emulsiones explosivas líquidas y gaseosas.
“El uso de estas emulsiones, se traduce
directamente en ahorro de tiempo, optimización de recursos, incremento de eficiencia
y mayor seguridad para el operador, pues se
trata de elementos inertes que pueden transportarse hasta el frente de trabajo, en camiones cisterna convencionales, y bombearse
mediante mangueras hasta el punto donde se
realizará la tronadura. Recién al mezclarse se
convierten en una sustancia explosiva”, detalla
el ejecutivo.
“De este modo, se obtienen también
ahorros importantes asociados con la eliminación de trámites burocráticos engorrosos que
deben realizarse para el transporte y acopio
de explosivos, con todo lo que ello significa
en materia de acortar plazos de producción
y, en definitiva, ser más competitivos frente a
otras empresas, e incluso, frente a otros países
mineros de la región que tienen más apertura
de mente para creer y dar mayor espacio participativo a las tecnologías innovadoras”, detalla
Alfredo Sicilia.