Revista ANPL Revista ANPL N° 24 | Página 40

En lo que respecta a producción de sólidos acumulada( GB + PB; kg / ha VM), vemos que en los cuatro sistemas se alcanzó el objetivo de producción propuesto( 1.000 kg sólidos / ha VM), aún 3 meses antes de completado el primer año. Cabe destacar que los sistemas con vaca chica superaron en todos los meses a los sistemas con vaca grande en este aspecto.
Sistema
% preñez
Insem / preñ
Días en leche a la preñez
% IATF
Manda dieta Vaca chica
Manda dieta Vaca grande
Manda pasto Vaca chica
Manda pasto Vaca grande
90,0
2,0
103
33,3
73,3
2,4
116
33,3
86,6
1,9
109
38,4
73,3
2,3
102
40,9
Otro dato interesante que se observa a partir de estos 9 meses de estudio tiene que ver con la producción de leche( kg / vaca / día).
En todo el período los sistemas con“ Vaca grande” sobrepasan a los sistemas con“ Vaca chica” en producción individual de leche( litros / vaca). Cuando expresamos la producción en sólidos y agregamos el efecto de la carga animal, vemos que la respuesta se invierte y los módulos con“ Vaca chica” se encuentran por encima en todo el período evaluado.
Si bien no es posible sacar conclusiones por el reducido número de animales( 30 por módulo), los porcentajes de preñez fueron superiores en los sistemas de“ Vaca chica”, los que también mostraron un menor número de inseminaciones por preñez. Cabe mencionar que el bajo porcentaje de vacas preñadas antes de los 110 días en el sistema“ Manda dieta- Vaca grande” puede estar relacionado a problemas nutricionales que sufrieron algunas vacas de este grupo durante el inicio del ensayo.
En este período preliminar, podemos ver que ambos sistemas“ Vaca chica” presentan los mayores ingresos por hectárea. Esto se explica por su mayor contenido de sólidos en leche. Dentro de la misma estrategia de alimentación los gastos son siempre superiores en los sistemas“ Vaca chica” debido al efecto de multiplicar el gasto por vaca por un número mayor de vacas por hectárea( 2,5 en vaca chica vs. 2 en vaca grande). Sin embargo, por efecto del alto ingreso, el margen de alimentación sigue siendo mayor en estos sistemas.
El aspecto más relevante de estos datos preliminares es que la estrategia de alimentación muestra más peso que el genotipo animal en el resultado final: independientemente de las respuestas en ingresos y gastos, los márgenes de alimentación son superiores en ambos sistemas“ Manda pasto”( columnas a la derecha).
Cabe destacar que el margen de alimentación no es una medida de la rentabilidad de un negocio, ya que solo considera el ingreso y los gastos de alimentación en el sistema. Para analizar el resultado económico real de estos sistemas, una vez cerrado un año completo, será necesario considerar los gastos de funcionamiento incurridos por cada uno.
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