“ LOS COSTOS Y LOS TIEMPOS NOS COMPLICAN CADA VEZ MÁS”
Ubicado en la zona de Tarariras, el establecimiento“ Costa de Tarariras” de Gabriel Jorcin ha logrado aumentar de forma significativa el área y el número de vacas. Con una producción netamente pastoril que se apoya en reservas en los períodos complejos, el establecimiento logra una producción promedio de 23 litros por animal por año. Convencido de la importancia de estar encima de los detalles, Jorcin se muestra optimista en cuanto al futuro, asegurando que es fundamental trabajar con cautela y cuidando mucho los costos. anpl / PRODUCCIÓN
El establecimiento comenzó a funcionar en 1970 y en 1996 Gabriel Jorcin y su hermano tomaron las riendas del tambo. Comenzaron con 150 vacas en ordeñe en un área de 240 has entre campo propio y arrendado, y pasaron a tener ahora 950 has, de las cuales 60 % corresponden a área arrendada. Actualmente cuentan con unas 400 vacas en ordeñe, número que se ha estabilizado en los últimos años.“ No hemos crecido más por un tema de complejidad del manejo. Si aumentáramos el número de vacas deberíamos hacer una sala de ordeñe más grande u otra sala. Eso implica los costos y es una inversión muy grande. Con el personal y la maquinaria que tenemos podemos manejar este número de vacas, sino se nos empieza a complicar también todo el tema de la caminería, la comida que tenemos y aumentan los problemas”, explicó el productor. Se trata de un tambo pastoril apoyado
“ Hay mucha inseguridad en el futuro y eso lleva a tener cautela en las decisiones que tomamos para la empresa”
con reservas en épocas complejas.“ Hace unos años dábamos silo todo el año, pero en 2017 cerramos el silo en agosto, achicando ese gasto y tratando de que las vacas comieran la mayor cantidad posible de pasto del campo. El costo de hacer silo y darlo, es muy importante y es complicado, en cuanto al manejo, cuando hay muchas vacas”. Las praderas son permanentes en base a leguminosas y gramíneas, haciendo mucho hincapié en las gramíneas como festuca y dactilys para la duración de las praderas, mientras que la alfalfa y el trébol rojo son las leguminosas más utilizadas. En primavera se hacen la mayor cantidad de fardos posibles para hacer reservas de menor costo y de buena calidad.“ No hacemos más silos de praderas o de cultivos de invierno. Hacemos solo de cultivos de verano, sorgo o maíz y los hacemos de menor cantidad para minimizar los costos, lo cual nos ha dado resultados”. Jorcin sostuvo que a lo largo del tiempo el resultado económico del tambo ha sido positivo, por lo cual considera que este cambio tuvo un impacto muy favorable para bajar los costos.“ Todos los años son distintos y hay que ir adecuándose. Veníamos con granos que estaban en cuenta con relación al litro de leche. Ahora el grano subió y capaz que el año que viene tenemos que pensar en dar más silos. Por eso hay
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