millones de litros de leche. Con agua en la parcela a partir
de 2006 y la incorporación de una sala de ordeñe de 26
órganos en 2013, el establecimiento ha logrado tener un
crecimiento sostenido, pero controlando las inversiones.
Tanto la cría como la recría se llevan a cabo en el predio,
realizándose la Inseminación Artificial en dos períodos, a
fines de junio y a principios de noviembre, haciéndose el
repaso con toros Jersey. La edad promedio de servicio de
los últimos años ha sido de 15 meses, según explicó De
León, al tiempo que tienen una mortandad de terneros de
2,75%.
En cuanto al manejo del preparto (20 a 30 días antes del
parto), el productor explicó que este año se manejan de
forma diferenciada las vacas y las vaquillonas, brindándose
a esta última categoría núcleos preparto no aniónicos.
De León agregó que, como forma de controlar los costos,
buscan producir y consumir el mayor volumen de pasto
posible a partir de verdeos y praderas. En el ejercicio 2016-
2017 se cambió la política de fertilización, realizándose la
primera al momento de la siembra y luego una re fertiliza-
ción posterior.
“Lo que depende de nosotros
tratamos de mejorarlo día
a día porteras adentro”
El lote de vacas en ordeñe realiza dos turnos de pastoreos
mientras que en el ordeñe se suplementa con maíz seco
molido.
Sobre el momento actual del sector, de León sostuvo que
si bien, les ha golpeado, el hecho de invertir de forma con-
trolada les ha permitido mantener una situación financiera
relativamente sólida. El nivel de deuda que tienen es con-
trolado, y aunque los márgenes se han achicado, apuntan
a que la situación se pueda revertir. “Lo que depende de
nosotros tratamos de mejorarlo día a día porteras adentro”.
El joven productor, integrante de la cuarta generación de
tamberos en la familia, sostuvo que el sistema bien defi-
nido y consolidado que tienen es lo que les ha permitido
tener una buena productividad. Agregó que, además de
controlar los costos por litro de leche, resulta fundamental
realizar una correcta registración para, a partir de allí, hacer
un análisis de los datos obtenidos y tomar decisiones más
certeras que permitan ser más eficientes.
Si bien reconoció que el recambio generacional no fue
sencillo debido a que había un sistema de trabajo muy
arraigado con personal de muchos años en el tambo, con
el tiempo, decisiones claras, protocolos de trabajo y roles
claramente establecidos, se logró ganar la confianza y el
respeto de los trabajadores. Para De León es fundamental
formar un buen equipo de trabajo, correctamente liderado
y comprometido con los objetivos del tambo, entendiendo
que el progreso es colectivo y no personal.
Por último, De León sostuvo que, en su caso, más que un
recambio hubo una integración y