Revista ANPL Revista ANPL N° 23 | Page 34

millones de litros de leche. Con agua en la parcela a partir de 2006 y la incorporación de una sala de ordeñe de 26 órganos en 2013, el establecimiento ha logrado tener un crecimiento sostenido, pero controlando las inversiones. Tanto la cría como la recría se llevan a cabo en el predio, realizándose la Inseminación Artificial en dos períodos, a fines de junio y a principios de noviembre, haciéndose el repaso con toros Jersey. La edad promedio de servicio de los últimos años ha sido de 15 meses, según explicó De León, al tiempo que tienen una mortandad de terneros de 2,75%. En cuanto al manejo del preparto (20 a 30 días antes del parto), el productor explicó que este año se manejan de forma diferenciada las vacas y las vaquillonas, brindándose a esta última categoría núcleos preparto no aniónicos. De León agregó que, como forma de controlar los costos, buscan producir y consumir el mayor volumen de pasto posible a partir de verdeos y praderas. En el ejercicio 2016- 2017 se cambió la política de fertilización, realizándose la primera al momento de la siembra y luego una re fertiliza- ción posterior. “Lo que depende de nosotros tratamos de mejorarlo día a día porteras adentro” El lote de vacas en ordeñe realiza dos turnos de pastoreos mientras que en el ordeñe se suplementa con maíz seco molido. Sobre el momento actual del sector, de León sostuvo que si bien, les ha golpeado, el hecho de invertir de forma con- trolada les ha permitido mantener una situación financiera relativamente sólida. El nivel de deuda que tienen es con- trolado, y aunque los márgenes se han achicado, apuntan a que la situación se pueda revertir. “Lo que depende de nosotros tratamos de mejorarlo día a día porteras adentro”. El joven productor, integrante de la cuarta generación de tamberos en la familia, sostuvo que el sistema bien defi- nido y consolidado que tienen es lo que les ha permitido tener una buena productividad. Agregó que, además de controlar los costos por litro de leche, resulta fundamental realizar una correcta registración para, a partir de allí, hacer un análisis de los datos obtenidos y tomar decisiones más certeras que permitan ser más eficientes. Si bien reconoció que el recambio generacional no fue sencillo debido a que había un sistema de trabajo muy arraigado con personal de muchos años en el tambo, con el tiempo, decisiones claras, protocolos de trabajo y roles claramente establecidos, se logró ganar la confianza y el respeto de los trabajadores. Para De León es fundamental formar un buen equipo de trabajo, correctamente liderado y comprometido con los objetivos del tambo, entendiendo que el progreso es colectivo y no personal. Por último, De León sostuvo que, en su caso, más que un recambio hubo una integración y