Revista ANPL Revista ANPL N° 19 | Page 56

Yo creo que a veces se oculta la rentabilidad real porque eso ha permitido financiar el crecimiento del negocio. Estamos hablando de pasar de 1.500 vacas a 3.000 vacas en los últimos 8 años, entonces, claro la plata no la tengo, pero tengo el doble de vacas” resaltó.
Para Barría, la producción a pasto es el presente y el futuro de la lechería, pero también destacó la ventaja que tiene nuestro país frente a Chile en cuanto a los costos de suplementación.“ Uruguay tiene una historia de genética Holstein con vacas con una muy buena selección de genética para producción de volumen. No veo una necesidad de generar cambios hacia una vaca más pastoril, al contrario, la vaca funciona bien con pasto y si además tienen todas las condiciones para producir granos baratos como acá, el umbral está bastante más arriba de lo que uno cree”.
El establecimiento de Darío Jorcin cuando comenzó a trabajar con el asesoramiento de Best Fed, partió de producciones de 5.000 a 6.000 litros de leche con costos altos de producción, para hoy tener producciones que rondan los 9.000 litros con una mayor proporción de pasto en la dieta, lo que ha hecho que el margen sea mucho más interesante.
LA VISIÓN DESDE NUEVA ZELANDA
La uruguaya Virginia Serra, quien hoy se despeña como consultora en Nueva Zelanda, fue otra de las disertantes en la jornada en el establecimiento La Muesca de Darío Jorcín presentando datos sobre productores de punta en ese país y qué elementos se pueden tomar para acercarse a esos niveles de producción. Serra destacó que la mejora en el precio internacional de la leche ha permitido una recuperación del sector en Nueva Zelanda, país que exporta el 95 % de lo que produce.“ El precio de la leche dicta el resultado económico de las empresas, pero en Nueva Zelanda como en Uruguay, hay un rango muy amplio entre los productores de punta y el resto. Por lo tanto, el desafío es ver qué hacen esos productores de punta partiendo de la base de entender en qué lugar estamos ubicados nosotros en cuanta a resultados, para ver qué se puede hacer para mejorar. Esto pasa en Nueva Zelanda, en China y en cualquier otra parte del mundo; lamentablemente esta variedad existe”.
En nueva Zelanda hay un 20 % de productores que se consideran de punta, cifra muy similar a la de Uruguay, de los cuales un 5 % logran rentabilidades realmente altas.
Al igual que en nuestro país, la crisis internacional golpeó muy fuerte a la lechería de Nueva Zelanda, donde muchos productores debieron dejar la producción. De todas formas, Serra destacó que hubo productores que lograron no perder plata y mantener un resultado económico positivo.“ Sabíamos que esta crisis se iba a dar y los productores de punta, que son los que planifican y se preparan, tomaron medidas para soportar mejor esta crisis. Si bien el precio de la leche se recuperó en el mercado internacional el mensaje es que esto puede volver a pasar, por lo cual, es fundamental encontrar el sistema de producción que nos permita soportar estos ciclos, y más cuando somos tomadores de precios”.
Para ello resulta fundamental analizar cuáles son los sistemas que proveen de mayor rentabilidad al negocio y también cuales son los de menor riesgo.“ Una cosa que queda claro es que el bajo costo de producción por unidad es fundamental, lo cual es logrado de diferentes maneras; a veces es en base a un sistema pastoril y otras incorporando suplementos. Sistemas de altos costos cuando uno es tomador de precios es muy riesgoso porque, si bien se puede ganar mucho cuando el precio es bueno, se puede perder mucho cuando el valor cae”.
Para Serra, los productores de punta logran los altos niveles de producción básicamente porque“ hacen las cosas bien. Manejan bien la pastura, la cosechan correctamente, tienen vacas de calidad, con buen estado corporal y sanitario, afinan sus costos de producción y recolectan información útil para tomar decisiones. A su vez, se comparan con otros productores, no para ver quién es mejor, sino para ver en qué pueden mejorar. Están dispuestos a cambiar cuando ven que algo se puede hacer mejor.
Serra explicó que 20 años atrás, en Nueva Zelanda los sistemas de producción eran más homogéneos, pero en la actualidad se han incorporado suplementos con granos, ya sean silos de maíz o remolacha en la Isla Sur. Esta variabilidad responde también a las condiciones que hay en las diferentes zonas de cada una de las Islas. A su vez, destacó que la lechería se ha traslado a zonas no tan tradicionales de producción por varias razones, entre ellas el valor de la tierra.“ El 40 % de la leche ahora viene de la Isla Sur cuando hace 20 años atrás era solamente el 17 %”.
“ LA PRODUCCIÓN A PASTO ES EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA LECHERÍA”
56 | ANPL