les cuesta más.“ La idea de este tipo de jornadas es elevar el nivel tecnológico de quienes lo necesitan y elevar la masa crítica productiva del país”.
Cattani entiende que, si bien no hay un relevamiento con datos certeros, si no se hace un enfardado correcto se pierde al menos 35 % de la comida. Sobre en qué etapa del proceso se debe trabajar, Cattani sostuvo que en el picado, como los contratistas se han profesionalizado mucho, se ha mejorado bastante. Sin embargo, aseguró que es fundamental afinar el momento de la cosecha, es decir cortar el forraje cuando este ofrece la mayor cantidad de materia seca digestible por hectárea. Agregó que también“ se observan muchos rollos tirados en las chacras, sobre todo de silo packs que quedan podridos en el campo por años. Eso es forraje que se perdió y litros de leche que se dejaron de producir”, enfatizó.
Considerando que de ahí viene la materia prima, el momento de la cosecha es fundamental, ya que la maquinaria empeora la calidad del forraje.“ Si no se corta el forraje cuando este ofrece la mayor cantidad de nutrientes posibles, lo que se haga para atrás es pérdida”.
Por su parte, Andrés Carreño, Director de DLA en Uruguay, señaló que con la alianza comercial con Agrocentro se buscó mejorar todos los aspectos vinculados a los insumos del enfardado, pero también brindar asesoramiento a productores y contratistas sobre las variedades forrajeras a utilizar para la siembra y las técnicas de enfardado.
DLA continúa trabajando con toda su línea de insumos valorizando la calidad, pero también incorporando líneas más económicas para acompañar la actual coyuntura del sector.
“ EL ENFARDADO EN URUGUAY ES UNA TÉCNICA QUE TIENE MARGEN PARA CRECER Y MEJORAR”
“ EL FARDO, UNA VEZ QUE TERMINA DE CONFECCIONARSE EN RESERVA, ES MÁS BARATO QUE EL SILO DE PLANTA ENTERA”
Para Carreño, el enfardado en Uruguay es una técnica que tiene margen para crecer y mejorar.
“ El fardo, una vez que termina de confeccionarse en reserva, es más barato que el silo de planta entera. Son opciones distintas que dependen del sistema productivo que uno tenga, pero nosotros estamos convencidos de que tanto el fardo como el silo pack, van a crecer”.
A su entender el silo pack representa entre 15 % y 20 % del total de la materia seca enfardada,“ eso quiere decir que hay mucho para hacer. No quiere decir que se vaya a sustituir por otros, pero se aplica en momentos del año donde la única forma de hacer reservas es envolviendo y haciendo un ensilaje”. Para tener un fardo de calidad, es fundamental cuidar todos los aspectos del proceso y para ello el punto de partida, es decir la elección de los insumos, no puede dejarse librado al azar.
David Rochón, Responsable de Agrocentro en Carmelo, entiende que el productor está poniendo mayor conciencia en la tecnología de reservas y en las pérdidas que estas tienen por encima del 30 %.“ Los productores estamos afinando mucho en las tecnologías de procesos que es fundamental para lograr una buena reserva. Hoy, en muchos casos, ese 30 % es la diferencia económica. Por eso queremos dar un enfoque integral que no se quede solo en el insumo, sino que el productor sepa que en los departamentos técnicos de Agrocentro y DLA tendrá toda la información necesaria para la correcta confección de un fardo.“ Hoy vimos que es fundamental definir el momento de corte apuntando a la calidad y no tanto al volumen y dependiendo del sistema productivo que tenga cada productor”.
En el marco de esta actividad organizada por Agrocentro y DLA, el Gerente de Desarrollo de PGG Wrightson Seeds, Juan Díaz, mostró todas las opciones disponibles en forrajeras, tanto gramíneas como leguminosas, ya sean templadas como de verano.“ Algunas de las opciones que tenemos actualmente las utilizamos para pastoreo, pero en determinados momentos del año el productor puede aprovechar y hacer reservas. Es el caso de raigrases, avenas y trigos de doble propósito, entre otros. Esto le da versatilidad al sistema, porque si sembramos algo el tiempo acompaña y vemos que los pastos crecen más de lo que podemos comer, podemos optar por cerrar parte de esa chacra y hacer una reserva de bajo costo y buena calidad que nos va a permitir suplir el déficit de comida más adelante”.
Por otro lado, están aquellas variedades que sembramos específicamente pensando en hacer reservas, como es el caso del sorgo o la avena granífera de ciclo más corto que se mostró en esta jornada.“ Esta avena es un cultivo que tolera bien los excesos hídricos, mejor que una cebada”.
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