Tras 39 años trabajando en la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Juan
José Bonelli deja la gremial con la satisfacción de haber trabajado “en familia” y habiendo
visto crecer a Conaprole como cooperativa. Bonelli destacó, como mensaje, la importancia de
seguir manteniendo el espíritu del tambero, y que se valore el aporte de la Asociación en la
búsqueda de soluciones para el sector y la defensa de la familia lechera.
JUAN José Bonelli ingresó a la Asociación Nacional de
Productores de Leche en 1978 tras un llamado y posterior
concurso que lo dejó en segundo puesto, pero quedó
seleccionado porque a don Roberto Irazoqui, entonces
Presidente de la gremial, le gustó que en la foto estuviera
de corbata, corbata que se puso respondiendo a un pedido
de último momento de su mamá.
Entre risas y nostalgia, Bonelli recordó sus comienzos
y aseguró que han sido años de trabajo duro pero muy
gratificantes; “fue como trabajar en familia. Yo aprendí a
trabajar allí. Es un gremio que es muy cuidadoso”. Bonelli
destacó el crecimiento que ha tenido el gremio como tal,
tornándose mucho más fuerte y acompañando el creci-
miento de Conaprole y de los propios productores. “Yo viví
la época en la que la leche valía 6 centavos de dólar y to-
dos pensaban que la lechería iba a desaparecer. Eso no fue
así, sino al contrario, se fue haciendo cada vez más fuerte”.
A su entender, el hecho de que la cooperativa tenga un
sistema de compras que le permita proveerse de insumos
de una manera sencilla y económica, es una de las ventajas
que tienen los productores asociados a ella. “Es un gremio
donde el productor no es egoísta, sino que es un ser socia-
ble. Yo participé de muchas discusiones como, por ejem-
plo, sobre si la lechería debía exportar o mantenernos solo
en el mercado local”, decisión que marcó al sector. Para
Bonelli, el productor ha avanzado mucho en estos años,
adquiriendo nuevas tecnologías y abriéndose al conoci-
miento y a la información.
Sobre las diferencias entre el campo y la ciudad, a su
entender las gremiales lecheras en general han trabajado
mucho en este tema, pero se ha podido avanzar poco. “La
ciudad no comprende el trabajo del campo. Yo creo que
para que eso suceda los niños en las escuelas deberían co-
nocer lo que es un establecimiento lechero. Es importante
que vayan incorporando de chicos lo que es el trabajo en el
campo y que lo vayan viendo a lo largo de toda su educa-
ción. De esa forma van a comprender que la lechería es un
trabajo digno de admirar. Además, es importante que sean
conscientes que pagan un producto de primera calidad en
el mundo como la leche y sus derivados a un precio que
en otros países se paga mucho más. La gente solo valora al
sector cuando pasa algo, como un paro”.
A su entender, el público de la ciudad desconoce por com-
pleto la realidad del sector, al punto de creer que Conaprole
es un monopolio. “No saben que es una cooperativa y que
tiene elecciones cada 5 años, como tampoco saben que los
productores son sus propios dueños”.
Para Bonelli es difícil dar un mensaje a quienes continuarán
en la gremial por no ser productor, pero destacó que le
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“FUE COMO TRABAJAR CON MI FAMILIA”
gustaría que el tambero pudiera apreciar lo que tiene. “Los
productores cuentan con una cooperativa que les recibe
todos sus productos y paga por ellos. Está dirigida por pro-
ductores que quieren lo mejor para ellos mismos, al tiempo
que está situada y reconocida a nivel mundial por su forma
de trabajar”.
A su entender, la ANPL como tal brinda una enorme canti-
dad de servicios a los productores, los cuales son muy va-
lorados, pero destacó que es importante que el productor
tenga en cuenta que sus directivos están permanentemen-
te golpeando puertas en la Presidencia de la República o en
los Ministerios de Ganadería, Industria y Economía buscan-
do más beneficios para el sector, como una disminución
en los costos de la energía y de los combustibles, o ayuda
económica para atravesar esta crisis. “El productor tiene
que ser fiel a la gremial porque es la defensa de su familia”.
Para Bonelli, las gremiales tienen fuerza y han logrado mu-
chas cosas, pero “estamos en un país donde hay muchos
sectores que socorrer y el gobierno tiene que buscar un
equilibrio”.
Resaltó además la importancia de la familia tambera, del
cooperativismo y del trabajo gremial. “Muchas de las ideas
que se están peleando hoy han surgido de la discusión de
los propios productores, por lo tanto es muy importante
mantener las reuniones y las instancias de intercambio
entre los