Héctor dijo que en el predio de 142 hectáreas se toman
30 para hacer alfalfas, las cuales no son pastoreadas y si
se realizan cortes -en este momento del año van 5 cortes
desde septiembre- con ello se hacen silo pack de alfalfa. En
cuanto a la alimentación del ganado siempre se pastorea
como base con festucas, achicoria, trébol rojos y algo de
lotus, pero también se da reservas en lo posible silo pack
de alfalfa como para completar la dieta del ganado más un
promedio de 6 kilos de concentrado en el año y se suman
unos 6 silo pack por día que en promedio hacen unos 2.000
fardos al año.
Según Héctor, en la calidad de las reservas está la clave
del establecimiento porque eso logra compensar mucho la
ración y es fundamental para mejorar los números econó-
micos del establecimiento. “La clave de la buena reserva
es cortar la pastura en el momento exacto”. Tenemos la
facilidad que en estos últimos años logramos comprar toda
la herramienta y eso nos permite manejar a nuestro antojo
los momentos de enfardado.
Para ambos la situación más complicada fue con las altas
temperaturas de febrero porque no lograban mantener
el ritmo de demanda habitual por comida de las vacas y
porque las somáticas en algunos días puntuales subieron
de forma importante para lo que son los números del es-
tablecimiento. El invierno del año pasado no fue tan difícil
porque el suelo y tipo de trabajo que hacen en el tambo
permitió sortearlo sin mayores problemas de barro ni vacas
rengas.
Hector Blum dijo que el año pasado fue malo en general
para la lechería, aunque ellos lograron pasarlo de manera
aceptable sin perder dinero e inclusive logrando hacer al-
gunas compras en maquinaria. “El momento nos agarró en
crecimiento interno y eso nos permitió salir mejor parados
de la crisis, hoy estamos pagando un montón de inversio-
nes y por suerte siempre nos quedó un remanente que lo
utilizamos para disfrutar”.
22 | ANPL