REVISTA AMANCAY 1era ed-1 1a ed. | Seite 24

“ La escritora que gira alrededor de la noche”
Paula Bombara es una escritora y bioquímica argentina, reconocida por su obra en literatura infantil y juvenil. Sin embargo, su trabajo va mucho más allá de las historias para jóvenes, tocando temas profundos y urgentes. En una reciente conversación, Paula reveló que la violencia institucional ha atravesado siempre su vida, una experiencia que la ha llevado a escribir“ El Mar y la Serpiente”, un libro que resuena con su historia personal y la de su familia. Es una mujer que, a partir del trauma, ha encontrado en la noche un refugio de creatividad y calma. Al adentrarse en su vida cotidiana, Paula revela su profunda conexión con la noche, un espacio que describe como liviano y amable, mucho más que las mañanas. La razón, según ella, se encuentra en el trauma: tanto a su padre, a quien extraña infinitamente, como a ella y a su madre, los secuestraron durante el día.“ Las cuestiones más traumáticas, siempre me pasaron a la mañana,” confiesa.“ Las mañanas no son un horario en el que yo esté demasiado lúcida. No, definitivamente las mañanas no son mi mejor momento”. Paula, con una serenidad que contrasta con la gravedad de sus palabras, confiesa que la noche es un lugar de calma para ella. " Me gusta habitar la noche," dice con una sonrisa, " la angustia llega con el día, pero la noche para mí es calma, me gusta ". Recuerda su adolescencia, cuando era muy miope y se movía con total seguridad sin anteojos en la oscuridad de su casa. Esa falta de necesidad de " ver " le daba una sensación de tranquilidad y relajación. Y es que, al preguntarle si los fantasmas no la atormentan, su respuesta es categórica: " No, no … bueno, fantasmas había sí, pero en lo onírico. La noche, despierta, era lo mejor para mí ". Durante esas horas, se sentía " relajada, tranquila, creativa, leía, escribía ", confirmando que para ella, " la noche es muchísimo más amable que la mañana ". El impulso y la libertad Al hablar de su método, Paula revela que su escritura es un acto de pura intuición. " Es difícil contestarte eso, Silvia," me dice, " porque cada proyecto nace con un impulso que tiene que ver más con lo corporal que con lo racional ". Sostiene que si intenta racionalizar el proceso, " medio que lo trabo ". Para ella, la clave es no autocensurarse, un principio que considera vital, ya que " la parálisis empieza ahí, a dejar de hablar por miedo a un otro que te está evaluando ". Menciona que ha enfrentado la censura, con libros como“ El Mar y la Serpiente” que no pueden entrar en algunas escuelas, pero su postura es firme. " No puede existir la censura en democracia ", afirma, y agrega que " hay que preguntar porqué cuando sucede, no es propio de la democracia”. La red de vínculos Cuando la conversación se dirige hacia sus seres queridos, la respuesta de Paula es rotunda. " Todo. Son mis seres favoritos, la familia y los amigos," afirma, destacando que el vínculo entre ellos está " muy entramado ". Habla de su madre, Andrea, una artista plástica y docente jubilada, y de su hermana. Las tres son muy unidas, pero también independientes. El nacimiento de su hermana, confiesa, " cambió mi vida para bien, pero para siempre ". Más adelante, aclara una distinción importante entre la ficción y su vida. Aunque en " El Mar y la Serpiente " la niña se comunica con su padre, para ella es diferente. No necesita ir al mar para hablar con él, pues siente a su padre cerca, al igual que a su madre, a su hermana y a su esposo e hijos, quienes siente que la " sostienen ". La elección de la noche Después de la conversación, surgen muchas palabras para describir a Paula: valiente, frontal, directa y persistente en la lucha por las ideas y la defensa de los derechos ganados en democracia. Forma parte de aquellos que se rebelan a las convenciones sociales. Elije la noche para protegerse de la mañana, porque no puede sentirse cómoda durante esas horas. Motivos no le faltan: la mañana arrasó con su padre, a quien extraña infinitamente, y a mediodía se la llevaron a ella y a su madre. Ser noctámbula fue una elección. Su reloj interno,