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Continuamos por Mendoza
En esta ciudad el sistema de recolección es similar al de Buenos Aires. El sistema de recolección de residuos varía según el municipio, pero en general se basa en una Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos( GIRSU) que diferencia los residuos húmedos de los secos, con el objetivo de fomentar el reciclaje y la correcta disposición final. Aspectos clave del sistema Recolección diferenciada: Se distinguen dos categorías de residuos para su separación en origen: Residuos húmedos o no reciclables: Son los restos de comida, higiene personal, y otros materiales que no se pueden reutilizar. Se recolectan en días específicos según la zona. Residuos secos o reciclables: Incluyen papel, cartón, plástico, vidrio y metal. Se recolectan en días específicos y, al separarlos, se colabora con la labor de recuperadores urbanos. Horarios y frecuencia: Los horarios y la frecuencia de recolección dependen de cada municipalidad. Por lo general, los residuos se deben sacar a la vía pública en un horario determinado, habitualmente por la noche, para evitar que permanezcan en la calle por mucho tiempo. Disposición final: Una vez recolectados, los residuos del Gran Mendoza se procesan en plantas de tratamiento para su disposición final, donde se clasifican y gestionan los diferentes tipos de residuos. Los residuos comunes, los que no se pueden reciclar, van al Complejo Ambiental de Mendoza, donde se entierran en los rellenos sanitarios. Estos lugares están preparados para que la basura no contamine el suelo ni el agua subterránea. En cambio, los residuos reciclables se llevan a plantas de clasificación o centros verdes. Allí, los trabajadores separan los materiales y los preparan para venderlos a fábricas que los reutilizan. Por ejemplo: Con botellas de plástico se pueden hacer nuevas botellas o ropa. Con papel reciclado se hacen cuadernos o cajas. Con el vidrio se fabrican nuevos frascos y botellas. También existen los Puntos Verdes, donde las personas pueden llevar sus reciclables, pilas, aceite usado o cartones. De esta forma, menos residuos van al basural y más se aprovechan.
GIRSU: La Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos busca terminar con los basurales a cielo abierto. Los municipios tendrán la obligación de relevar, remediar y cerrar estos sitios que impactan directamente en la calidad de vida de los mendocinos. La nueva normativa subraya la responsabilidad del ciudadano como generador de residuos, impulsando la separación en origen y la posterior recolección diferenciada a nivel municipal. Además, por primera vez, la Ley reconoce y busca formalizar el trabajo de los recuperadores urbanos como un eslabón esencial del Sistema GIRSU. Los municipios deberán desarrollar Planes de Inclusión Social para integrarlos, fortaleciendo su rol en la cadena de reciclaje.