REVISTA 6 | Page 43

PROSCRITO

Atado a la tierra estoy, árbol proscrito,

y con ella sufro esta humanidad ciega

que de muerte la Naturaleza riega,

de ambición y dolor, de odio maldito.

Lleva el signo de la violencia escrito

desde que fue hombre y comenzó su brega.

Dedicó al poder todo su afán y entrega,

convirtiendo la vida en fragor y grito

y de su huracán creó templos, palacios

y castillos, y almacenó mil tesoros

mientras diezmaba a sus émulos reacios

y a sus oponentes a tantos desdoros.

pero el tiempo pasa arrasándolo todo

y nos convierte en huesos, arena y lodo.

Donde hubo riquezas, ruinas han quedado

al capricho de la fortuna con su dado,

apagando del poder rentas, restos, coros

y dejando este desierto abandonado,

este estercolero en donde ahora grito

y retrato mi dolor en este escrito

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ