MI MOCHILA
Guardo, en mi mochila, trozos de mi alma,
mi corazón, mis sueños diseñados
y aún por diseñar... juegos de dados...
mi pasión, mi herida, mi mar en calma,
mi tempestad y el garfio que ensalma
la retahíla de los recordados
momentos de mi vida, amordazados
o libres y, de mi mano, en la palma,
prestos a ser plasmados en vocablos
y a hacerse de imagen y poesía,
barco que la mente arrastra a la vida,
vida que se renace en los establos
donde duerme la belleza y se alía
con la creación fugaz de mi herida.
Guardo, en mi mochila, estelas fugaces,
gajos de la naranja de mi vida,
jirones de la piel, vértigo herida,
planeando como espectros rapaces
que hilvanan mis sensaciones veraces
y dibujan el plano de mi huida
hacia un espacio donde, sin medida,
manen ríos de creación sagaces
y urdan universos vivos de activa
electricidad simiente sonora
que un paisanaje alumbre y nos describa
habitando su fehaciente ahora
como palpitantes seres de un mundo
infinito y brutal cual errabundo
MANUEL MILLÁN CASCALLÓ