E
l último
Antonio
García Peral
Español entre
mestizos
Iñigo García Manzanares
Propietario de la Hacienda
Doña Carlota
E
n 1910 durante la guerra de
Independencia, se rompieron
los ciclos de trashumancia
de los chivos, se suspendieron las
matanzas y los trozos fueron diez-
mados por las tropas zapatistas y
oficialistas, lo que motivó a gana-
deros a abandonar el negocio y a
sacar sus capitales de la región y
es hasta 1916 cuando se reanuda-
ron las labores de matanza, para
1920 en toda la Mixteca operaban
siete engordadores distribuidos
en Huajuapan, Tecomaxtlahuaca
(distrito de Juxtlahuaca), Tlapa en
la montaña de Guerrero y Oaxaca.
La ceba de los chivos duraba
alrededor de cinco meses, de junio
a octubre. Cuando los chivos de
Antonio García Peral (abuelo pa-
terno de Iñigo Garcia), llegaban de
la Sierra, los pastores los llevaban
a los pastizales de Tamazulapan,
en donde se realizaba el aparta-
dero que consistía en la selección
de los animales por sexo, tamaño
y edad.
Luego todos se enviaban a
la engorda. A cada una de las 50