De acuerdo a la tradición judía convencional, intentaré responderle haciendo otra pregunta.
Hay dos palabras que se usan indistintamente, pero en realidad tienen significados muy distintos. ¿Cuál es la diferencia entre “espiritual” y “sagrado”? La espiritualidad implica un apego a las cuestiones del espíritu, en vez de al mundo físico y material. Una persona espiritual es altruista, quizás ascética, alguien que se esfuerza por imbuir su vida con un sentido más elevado, pensar en y servir a otros, no a si mismo, ver el propósito y la bondad en la vida. Pero la espiritualidad está limitada al propio espíritu de uno, a las propias percepciones, a uno mismo. Un ateo puede ser una persona espiritual. Ciertamente puede ser una buena persona, una persona maravillosa. Puede ir tan lejos y tan alto como su propio espíritu lo mueva.
“Sagrado” se refiere a lo divino, lo que tiene santidad directamente de Di-s o está conectado con El. Cuando hacemos lo que Di-s nos dice que hagamos, accedemos a la santidad. Ascendemos más alto que nuestras propias limitaciones; nos conectamos con la esencia del Todopoderoso Mismo. No necesariamente podemos entender o identificarnos con esto, pero cuando un hombre se pone tefilín, o una mujer se sumerge en una mikve, tanto si se sienten espirituales o no, están accediendo a Di-s. Comer en Shabat es una mitzvá; las relaciones conyugales (en su momento correcto, y bajo las circunstancias correctas) son una mitzvá. Son sagradas. La santidad no está relacionada con el ascetismo; está relacionada con Di-s.