Reinventar el proyecto para seguir en carrera. Agosto 2026 | Page 95

Con el inicio del período de expansión que comenzó en abril de 2024, la industria nacional mostró signos de una incipiente recuperación, al punto que en junio de este año se posicionó por encima de los datos del año anterior. Pero esta recuperación se vio interrumpida por diversos desafíos macroeconómicos que aún persisten en nuestro país. De esa manera, el sector industrial manufacturero todavía se encuentra lejos de sus máximos niveles históricos, restando mucho terreno por recuperar.

Tomando como referencia el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado en base a datos del Indec y de la fundación Fiel, se advierte que el sector industrial registró variaciones mensuales positivas entre abril de 2024 y febrero del año en curso, acumulando una recuperación del 9% durante aquel período. A partir de marzo, no obstante, el sector ha mostrado dificultades en mantener la tendencia creciente, registrando cuatro variaciones mensuales negativas consecutivas.

Este freno en la recuperación del desempeño del sector se enmarca en un contexto macroeconómico que, si bien resulta más ordenado que en los años previos, aún encuentra diversos desafíos.

Si observamos el comportamiento de la serie en el largo plazo, se advierte que el máximo desempeño productivo del sector se alcanzó en noviembre de 2011, mientras que los valores más recientes se ubican 13% por detrás de aquel pico de producción. De hecho, el nivel de actividad que reportan los datos más recientes es comparable al que se registraba hace más de 17 años, en septiembre de 2007. De esta manera, si bien durante el último año la industria manufacturera registró un incremento del 4%, aún le queda mucho terreno por recuperar.

El cambio en la tendencia de la evolución del sector industrial ocurrió de la mano del anuncio del nuevo régimen cambiario implementado a partir de abril. El esquema anunciado de flotación entre bandas supuso un aumento en el tipo de cambio que encareció el costo de los insumos, lo cual se tradujo en un freno en los niveles de actividad industrial.

Deviene interesante analizar el desempeño de cada sector en particular, identificando cuáles de ellos han exhibido un mayor deterioro. Tomando como referencia la clasificación del Indec en la construcción del Índice de Producción Industrial Manufacturero (Ipim), se puede dividir el sector en 16 subcategorías, a saber: (1) productos alimenticios y bebidas, (2) productos de tabaco, (3) productos textiles, (4) prendas de vestir, cuero y calzado, (5) madera, papel, edición e impresión, (6) refinación de petróleo y otros combustibles, (7) sustancias y productos químicos, (8) productos de caucho y plástico, (9) productos minerales no metálicos, (10) industrias metálicas básicas, (11) productos de metal, excepto maquinaria y equipo, (12) maquinaria y equipo, (13) otros equipos, aparatos e instrumentos, (14) vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, (15) otros equipos de transporte, (16) muebles y colchones, y otras industrias manufactureras.

Doce de los 16 sectores evidenciaron un deterioro en el período que se extiende de marzo a junio (último mes con datos disponibles de Indec). Entre ellos, el sector que marcó la mayor caída es prendas de vestir, cuero y calzado (-8,4%). Por el contrario, los sectores de producción de minerales no metálicos (+6,6%), refinación de petróleo (+1,6%) y productos de caucho y plástico (+0,6%) acumularon una variación positiva en los últimos cuatro meses, aunque sólo el sector de minerales registró un crecimiento de magnitud significativa (+6,6%).

No obstante, si se considera el peso de cada sector en la construcción del Ipim, se advierte que el sector que más aportó al retroceso del índice general es el de alimentos y bebidas, dado que tiene el mayor ponderador dentro del índice general (25%). La caída ponderada de este sector entre marzo y junio del año en curso fue del 0,7%, siendo que el Ipim registró en ese período una disminución total del 2,1%, resultado del aporte combinado de todos los sectores. Al interior de esta rama productiva, esta caída se atribuye principalmente a la menor producción del segmento gaseosas, aguas, sodas, cervezas, jugos para diluir, sidras y bebidas espirituosas, así como también del segmento de otros productos alimenticios, que no logró ser compensada por el incremento observado en otras actividades.

Se destaca asimismo el aporte negativo del sector prendas de vestir, cuero y calzado, que si bien es el quinto sector con mayor peso dentro del Ipim (6,1%), fue el que registró la mayor caída acumulada durante el período bajo análisis.

(*) Economistas de la

Bolsa de Comercio de Rosario

Detrás de la menor producción fabril aparece uno de los principales límites para la recuperación: el mercado interno todavía no genera suficiente demanda. Según la Encuesta de Tendencias de Negocios de la Industria Manufacturera del Indec, el 52,9% de las empresas señaló a la insuficiencia de la demanda interna como el principal factor que limita su producción.

Le siguen la competencia de productos importados (10,2%), la incertidumbre económica (7,4%), la insuficiencia de la demanda externa (4,5%) y los problemas financieros (4,2%).

El escenario combina así una demanda doméstica todavía débil con una mayor presión competitiva, dos factores que condicionan las decisiones de producción y de inversión de las empresas.

El contraste

El dato que rompe con el escenario negativo aparece en el frente externo. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones de manufacturas con origen en Santa Fe crecieron 28,7%.

El avance fue liderado por las manufacturas de origen agropecuario (MOA), que aumentaron 30,7%, mientras que las manufacturas de origen industrial (MOI) crecieron 11,3%. Entre enero y junio se destacaron las mayores ventas externas del complejo industrial de la soja, carne bovina, productos de molinería y lácteos. En total, las exportaciones manufactureras santafesinas alcanzaron u$s 7.868 M durante el primer semestre.

Pero el crecimiento todavía no alcanza para recuperar los máximos recientes. El valor exportado se ubicó 9,9% por debajo del récord registrado en el primer semestre de 2022. La diferencia es todavía mayor cuando se observa el comportamiento de las manufacturas industriales.

El fuerte crecimiento de las manufacturas de origen agropecuario frente al menor dinamismo de las manufacturas industriales puede profundizar, según advierte Fisfe, el riesgo de una mayor primarización de las exportaciones.

Esto significa que una mayor parte de las ventas externas podría concentrarse en productos vinculados a recursos naturales y materias primas, con menor participación relativa de bienes industriales con mayor transformación. La provincia está generando más dólares por sus ventas externas, pero el entramado industrial todavía no consigue acompañar ese impulso al mismo ritmo.

La remontada fabril duró hasta que surgió el nuevo régimen de flotación cambiaria. De allí en más, sólo crecieron 4 de 16 rubros.

TENDENCIAS

La industria venía remontando, pero se le volvió a cortar el chorro

Las ART administran cobertura de accidentes laborales bajo un esquema privado.

Se perfila un esquema fabril muy volcado hacia los mercados internacionales. Fisfe advierte sobre el riesgo de una primarización de la economía.

TENDENCIAS

Menos demanda interna, más exportaciones

Por Tomás Rodríguez Zurro,

Belén Maldonado

y Patricia Bergero (*)