Reinventar el proyecto para seguir en carrera. Agosto 2026 | Page 90

Una comparación regional de precios de insumos industriales –tanto bienes como servicios y mano de obra– permite dimensionar los problemas de competitividad que se presentan para la producción de bienes y servicios en Argentina.

Mientras que los precios muestran una cierta convergencia hacia los que rigen en los países vecinos, la competitividad no mejora, lo cual impone la necesidad de reformas adicionales y, posiblemente, tiempo para que continúe el proceso de ajustes de precios relativos.

El análisis abarca 17 bienes y servicios, y se comparan los precios de Argentina con los de otros cinco países (Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos), totalizando cerca de 80 comparaciones de precios. Del total de comparaciones realizadas, el 49% reflejó que los precios de los insumos fueron más bajos en los demás países que en Argentina, cinco puntos más que los registrados en una medición anterior. De esta manera, Argentina sigue resultando un país caro para la producción.

El país con menores costos comparados es Brasil, en el que los insumos tienen precios más bajos en 65% de los casos analizados (aunque las diferencias son menores), 6 puntos porcentuales más que la medición previa.

Si se analizan los costos comparados con Chile, 64% de los insumos resulta más económico, especialmente insumos para industria manufacturera y para construcción.

En el caso de Paraguay, en 56% de los insumos se observa ventaja a favor del vecino país. Además, por las diferencias existentes, se ubica entre los países de menores costos de la muestra considerada.

Los países con mayores costos relativos son Uruguay y Estados Unidos. En el primer caso, 40% de los insumos y servicios más baratos que los que afrontan los sectores productivos en Argentina, mientras que en la economía estadounidense sólo 24% de los precios son más económicos.

Así, la selección de insumos y servicios implica el siguiente ordenamiento, del país más caro al más económico en materia de costos: Estados Unidos, Uruguay, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil.

Se destacan los siguientes datos:

La energía eléctrica sólo es más barata en uno de los cinco países comparados con Argentina. Y, en combustibles, en general se verifican precios más altos que en tres de los cinco países.

El servicio de internet es más barato en dos de los cinco países seleccionados de los que se dispone información, siendo más caro solamente en Uruguay y Estados Unidos (una explicación de este caso puede ser la venta de packs de servicios más amplios). Una notebook se paga más cara en Argentina que en el resto de los países comparados.

En neumáticos, sólo Chile y Paraguay tienen precios menores a los de Argentina, si bien las distancias con los precios del resto de países se viene achicando.

El azúcar resulta ser más barata en Argentina que los otros países analizados, aunque la harina es la segunda más costosa en la comparación.

En servicios tecnológicos, se destaca que los salarios de programadores y los espacios de coworking en el país son más caros que en cuatro de los cinco de los países evaluados.

¿Factores locales

o internacionales?

Para desmenuzar qué hay por detrás de los cambios de precios que impactan en la competitividad es interesante analizar la proporción de precios que aumentaron en dólares y en moneda doméstica de cada país.

En Argentina, del total de bienes y servicios relevados, el 89% aumentó su valor en pesos argentinos y el 11% se redujo. Como referencia, en la medición anterior, durante marzo de 2026, el 56% de los precios había subido en moneda doméstica y el 31% había bajado de valor.

Por otra parte, los precios en dólares aumentaron en el 74% de los productos relevados, y bajaron en 21% de los casos (el resto se mantuvo en niveles comparables).

Los precios en dólares han subido en la mayor parte de los países. En Paraguay el 94% de los precios crecieron en dólares, un 84% en Brasil, y un 63% en Estados Unidos. Menores porcentajes de suba se registraron en Chile y Uruguay. Incrementos por el precio del petróleo se verificaron en todos los países, aunque con impacto de orden de magnitud heterogéneo.

Como los impactos de las subas de precios y los cambios en las cotizaciones de las monedas han sido heterogéneos, el resultado de las comparaciones de precios merece un examen particular.

El porcentaje de productos más baratos que en Argentina es muy diferente en cada país analizado, y también es diferente su dinámica. Mientras en la comparación con Paraguay y con Estados Unidos esa porción viene decreciendo tendencialmente, en Chile, Brasil y Uruguay viene creciendo.

Brasil y Chile muestran una mayor proporción de bienes más baratos que los de la Argentina, 65% y 64% respectivamente. El dato de Brasil crece, mientras que el de Chile se mantiene estable. Paraguay tiene 56% de bienes más baratos, en leve baja, mientras que en Uruguay y Estados Unidos la proporción de productos más económicos que en Argentina es minoritaria, 40% y 24% respectivamente. En el total de comparaciones realizadas, se aprecia un aumento ligero en la proporción de bienes que tienen menor valor en el extranjero, pasando de 44% a 49% del total.

Se acortan las distancias

La distancia entre los precios de los bienes en Argentina y los países comparados es oscilante y muy heterogénea, pero se pueden marcar algunas tendencias.

Cuando se compara Argentina respecto de países con los que las distancias de precios suelen ser menores (Brasil, Chile y Paraguay), la distancia promedio se viene reduciendo. Mientras en julio de 2025 la distancia promedio era de 5,8%, en la medición de julio 2026 la distancia se redujo a 2,2%.Y si se compara con los de los países más caros (Uruguay y Estados Unidos), también las distancias se achican. Mientras que en julio de 2025 la distancia promedio era de 42,5% (en promedio los precios en Argentina eran inferiores), en la medición más reciente ese guarismo se redujo a 36,4%.

Estos cambios se deben a muchos factores, tales como la dinámica interna de precios, cotización de monedas, cambios en precios internacionales. De todos modos, reflejan una cierta tendencia a la ecualización de precios, lo que es esperable que ocurra principalmente en los bienes transables. Incluso de esa manera, queda claro que los cambios se dan muy lentamente.

La medición actual muestra una continuidad del proceso de convergencia internacional de precios observado durante el último año, aunque con una dinámica heterogénea entre países e insumos.

Si bien se sigue reduciendo la distancia promedio respecto de los países de menores costos (Brasil, Chile y Paraguay), aumentó la proporción de bienes y servicios que presentan precios inferiores a los de Argentina, pasando del 44% al 49%. Esto indica que la producción local continúa enfrentando desventajas frente a buena parte de la región.

Como el contexto internacional viene marcado por el incremento de precios en dólares, surge que la convergencia observada responde tanto a factores domésticos como externos. Si bien se aprecia un proceso gradual de normalización de precios relativos, su avance es lento y no modifica de manera sustancial la posición competitiva del país.

(*) Economista de Ieral,

Fundación Mediterránea

Una comparación regional muestra que las distancias de precios se acortan a paso muy lento, y la producción argentina sigue en desventaja.

COMPETITIVIDAD

Insumos industriales convergen a valores internacionales, pero siguen siendo caros

Las cerca de 80 comparaciones demuestran que el 49% de los insumos son más caros en Argentina.

Por Marcos Cohen Arazi (*)