REFUGIO HARLAN Refugio - Harlan Coben ULT | Page 8

porque los hubiera motivado, sino porque querían que se callase. Nos dividió en grupos de seis. El mío estaba compuesto por tres estudiantes de primer año y otros tres de segundo que se acababan de mudar al pueblo. —¡Uno de vosotros se subirá al pedestal y le vendaremos los ojos! —la señora Owens lo decía todo entre exclamaciones—. ¡Luego, cruzará los brazos y haréis como que el pedestal está en llamas! ¡Oh, no! —y se puso las manos en las mejillas como el niño de Solo en casa—. ¡Hace tanto calor que te vas a tener que dejar caer! Un chico levantó la mano. —¿Por qué va a permanecer con los brazos cruzados si el pedestal está en llamas? —murmullos de asentimiento. La sonrisa pintada de la señora Owens no varió lo más mínimo, pero me pareció que le temblaba levemente el ojo derecho. —¡Tenéis los brazos atados! —No, no los tenemos. —¡Pues haced como si los tuvierais! —Pero, entonces… ¿para qué necesitamos la venda? ¿No podemos hacer como que no vemos? —O cerrad los ojos. La profesora luchaba por recuperar el control. —En el pedestal hace tanto calor debido al fuego que os vais a tirar de espaldas. —¿De espaldas? —¿No deberíamos saltar, señora Owens? —Ya te digo. ¿Por qué nos íbamos a tirar de espaldas? A ver, si hace tanto calor… La profesora y a se había cansado. —¡Porque lo digo y o! ¡Os vais a dejar caer de espaldas y punto! ¡El resto del grupo os recogerá! ¡Después, por turnos, os iréis tirando del pedestal hasta que lo hay áis hecho todos! Y así lo hicimos, aunque algunos éramos reacios. El grupo se estremeció cuando me tocó a mí —mido 1,95 y peso 90 kilos—. Además, en mi grupo había una chica, una de primer año que iba toda de negro, que estaba gorda. Sé que debería usar alguna otra palabra, algo políticamente correcto, pero no sé cuál usar sin resultar condescendiente: ¿« Grande» ? ¿« Regordeta» ? ¿« Pesada» ? Además, la diría sin convencimiento; como cuando dices « pequeño» , « huesudo» o « flaco» . La chica dudó antes de subir al pedestal. Se oy ó una risa en el grupo. Y otra. No sé en qué iba a ay udarle este ejercicio, a menos que el hecho de demostrarle que la crueldad infantil no termina en el instituto se considerase beneficioso. Como la chica no se tiró a las primeras de cambio, uno de los de primer curso