REFUGIO HARLAN Refugio - Harlan Coben ULT | Page 44

Recuerdo que le faltaba el aliento y que traía los ojos desorbitados. Yo estaba aquí, practicando, cómo ahora. Alan me contó que Brad había entrado en la casa de la Murciélago y que llevaba allí dentro más de dos horas. —¿Estaban los abuelos en casa? —Habían salido a cenar. Era viernes por la noche. En aquel entonces no había móviles, así que Alan y y o echamos a correr hacia la casa. Cuando llegamos, aporreé la puerta, pero no respondía nadie. Alan me dijo que tu padre había abierto la puerta sin más y que había entrado. Giré el picaporte… pero la puerta estaba cerrada. Me pareció que había música en el interior. —¿Música? —Sí. Era muy raro, así que empecé a ponerme de los nervios. Intenté echar aquella puerta destartalada abajo a patadas pero, aunque parezca increíble, no había manera. Le dije a Alan que fuera a casa del vecino y que le pidiera que llamara a la policía. Justo cuando Alan iba a echar a correr, se abrió la puerta y tu padre salió como si nada. Estaba de lo más tranquilo. Le pregunté si estaba bien y me dijo que sí, que claro. —¿No dijo nada más? —Nada más. —¿Y no le preguntaste qué había estado haciendo allí dentro tanto tiempo? —Pues claro. —¿Y? —Nunca me lo contó. —¿Nunca? —tenía los pelos de la nuca como escarpias. —Nunca —dijo mientras sacudía la cabeza—. Pero algo pasó. Algo gordo. —¿Por qué lo dices? —Porque tu padre… cambió. —¿A qué te refieres? —No sé. Se volvió más pensativo. Más maduro, quizá. Pensé que se debía a que había afrontado sus miedos… pero quizá hubiera algo más. Hace unas semanas, tu abuelo me dijo que siempre supo que tu padre se marcharía; que era un nómada. Yo no creo que lo fuera pero, en cualquier caso, diría que tu abuelo empezó a pensar así a raíz de que tu padre entrara en la casa de la Murciélago.