RECUERDOS: Huellas Impresas en el Alma 002. Mayo. 2013 | Page 75

-Encajan a la perfección, eso quiere decir que la descendencia o la tía abuela están en la ciudad, hija con mayor razón debes lucirlo, de ese modo, alguno de los hijos o nietos de la tía lo reconocerán y podremos volver a unir nuestra familia -¿Y si son unos bandoleros y me gano un problema por llevarlo puesto? -No exageres hija, seguro que son personas humildes como nosotros y por lo que se de nuestras tradiciones, si aún las conservan, será muy positivo el re-encuentro. -De acuerdo mamá, lo llevare puesto, tal vez por casualidades de la vida en la escuela encuentre a alguien de la familia Y ese fue el día en el que mi madre me regalo el relicario, las dos mitades llegaron a mis manos justo al mismo tiempo, en parte fue un honor para mí llevar como colgante el símbolo de la unión de mi familia, pero por otro lado también representaba temor y angustia al pensar que alguien más lo pudiera reclamar y me los quitara, mas allá de la unión de mi familia, mas allá de la conexión de nuestros lazos existía el temor para mí, de perder el único recuerdo que poseía de mi abuela. Todos los días anduve con el relicario puesto, termine la escuela bachiller y me encamine a estudiar una carrera técnica, me gradué como Técnica Superior en Logística a los veinticinco años y aun el día de la graduación llevaba puesto mi relicario, luego entre a trabajar en la “Casa De Decoraciones Psique” la cual se dedicaba a organizar bodas, bautizos y toda clase se ceremonias y rituales, por alguna casualidad del destino cuando iba a trabajar dejaba mi relicario en casa, para evitar accidentes o algo semejante. Fue allí donde conocí al apuesto Antuan, quien se destacaba entre mis demás compañeros de trabajo por ser caballeroso y tener un extraño sentido de amor hacia la familia muy particular que no todos los hombres poseen, se le notaba en 74