RECUERDOS: Huellas Impresas en el Alma 002. Mayo. 2013 | Page 61
-Si deseas hacerte cargo de tu hijo, hazlo, te puedes quedar aquí, pero no seguiré
pagando tus estudios, búscate un empleo y encárgate de ti y de tu hijo, es mi
palabra final y luego no digan que soy duro, yo no te crie para que me salieras
con torcidos antes de terminar tu carrera, a partir de ahora es tu responsabilidad.
Me sentí un poco mejor cuando mi padre dijo que no me echaría de casa, sin
embargo, seguí desconsolada sentí que esta criatura había arruinado mi vida,
ahora dejaría de ser la niña de papá y debería tomar a fuerza las riendas de una
familia que no había pedido tener, un hijo implicaba trabajar tiempo completo,
dejar mis estudios y estar siempre a la expectativa de lo que pudiera pasar, ahora,
ya no sabía que sería de mí y de mi relación con Manuel, ¿también implicaría
perder el amor de mi pareja por haber cometido el error de embarazarme ahora?
Ahora me sentía más asustada que antes, me refunfuñé en llanto y me escondí de
nuevo en mi habitación, que ahora ya no sería solo para mí, tendría que
compartirla con alguien más, alguien quien lloraría todas las noches y convertiría
mi sueño en desvelo e insomnio, alguien que demandaría de mi todos sus
cuidados y una gran parte de tiempo, ahora tendría que dejar de ser yo y empezar
a ser de tiempo completo en cuerpo y alma para otro, ahora, ya no sería “la
señorita Luciana”, sino “la mamá Luciana”, la sola idea me aterraba.
Mi madre entró en la habitación, me consoló y me dijo que todo estaría bien, que
por el momento hablaría con su amiga José y le pediría el favor de que me diera
trabajo en el almacén de ropa que ella tenía cerca de nuestra casa, me pareció una
buena opción, el lugar era muy lindo y con frecuencia me pasaba largas horas
allá, así que sería más fácil para mi compenetrar con los clientes y podría ganar
buen dinero mientras nacía mi hijo, mientras su padre decidía hacerse cargo de él,
si es que lo hacía, si es que se dignaba a volver y aceptar a nuestro hijo.
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