RECUERDOS: Huellas Impresas en el Alma 002. Mayo. 2013 | Page 51
Recuerdo que para mi cumpleaños me preparó una sorpresa, ese día se las había
arreglado para que nadie estuviera en su casa, cuando entre olía a rosas, a vainilla,
a pino, eran velas aromáticas que había puesto alrededor de la sala, allí un tendido
rojo, con pétalos de rosa roja dibujando un corazón, al lado nuestra cena en una
mesita cuadrada de color café, en ella un candelabro con velas encendidas que
alumbraban nuestros alimentos, en el techo, había serpentinas y globos rojos y
rosados, sus ojos brillaban de alegría contemplando mi cara de asombro y
emoción al ver como ese lugar se había transformado en oasis mágico, que
inspiraba pasión, me hacía sentir acogida, me hacía sentir excitada, alegre,
emocionada, luego con uno de sus predecibles trucos de magia alcanzo un
cupcake que tenía una velita en la mitad, me canto el “Happy Birthday” y me
dijo: “pide un deseo”, solo pude sonreír y decirle: “¿Qué más podría pedir?
Contigo lo tengo todo aquí”. Realmente fue una tarde maravillosa, fue el mejor
regalo de cumpleaños que pude recibir en mucho tiempo.
Un mes después nos fuimos a cenar a un lujoso restaurante, eso me asombró,
regularmente cuando hacía eso era porque la había embarrado conmigo o me iba
a dar malas noticias, hay que horror el que yo sentía, nos sentamos a la mesa, él
ordenó un seviche mixto de pescado, yo no puede pronunciar palabra, solo me
quede a esperar que me decía, de repente sentí un fuerte dolor de cabeza y en
cuanto la mesera puso el plato en la mesa sentí un torrente de náuseas y solo pude
salir corriendo al baño, me sentía mareada y aturdida, yo no quería escuchar
malas noticias de él, después de que todo era tan feliz en ese momento, entonces,
me dije a mi misma: “no seas tonta, es absurdo echar a perder la cena de esta
forma, vamos, cálmate, tranquilízate, sea lo que sea, podremos salir de esta como
de todas las demás”
Salí del baño y me dirigí de nuevo a la mesa, él estaba espantado, me pregunto
que me pasaba, no quería echar a perder la cena, así que le mentí y le dije que me
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