¿Qué me cuentas?/Qu'est-ce que tu me raContes? Mar. 2015 | Page 19

Freila, empezó a ver este odio hacia su persona, así que decidió intentar hablar con ella para solucionar este problema,ya que estaba dolida porque no quería perder la relación con su hermana, que hasta hacía unos meses había desaparecido. Freila se decidió, tenia que hablar con ella,tenía que solucionarlo, no podía seguir viviendo con tanta tensión .Caminó a lo largo del pasillo que separaba sus habitaciones,y paró delante de la puerta, se miró el vestido perfectamente planchado, respiró hondo y muy decidida de sí misma golpeó la puerta con firmeza “TOC-TOC” . Anacleta ahogó un grito, no se esperaba recibir visitas, estaba muy tranquila tumbada en su cama con las piernas cruzadas, concentrada en tararear la música Heavy que salía de sus auriculares perfectamente colocados en sus orejas, se levantó ligeramente y gritó -“¡¿QUIÉN ÉS?!”. Freila abrió la puerta poco a poco, intimidada por el carácter de su hermana y dijo: -“Soy yo, ¿puedo pasar?” Anacleta puso los ojos en blanco, iba a tumbarse e ignorarla, pero decidió contestar: - “No, lárgate”. Aún así Freila entró y justo cuando Anacleta iba a contestarle que se fuera escucharon que alguien aporreó la puerta salvajemente mientras gritaba: -¡FREILA ,ANACLETA RÁPIDO, CORRED, VUESTRO PADRE ESTÁ MUY ENFERMO! Era Karen, su criada, las dos hermanas se miraron sorprendidas, y dejando aparte sus problemas, corrieron juntas escaleras abajo hasta el salón. Allí descubrieron a su padre, en sus últimos segundos de vida, diciendo que las quería mucho, que gracias por todo, que las cuidaría desde arriba en el cielo. Entonces, toda la vida que albergaba el cuerpo del rey se desvaneció como se desvanece el polvo al soplar. Esa misma tarde, Freila llamó a su mejor amiga la rana Miliki, para contarle lo sucedido, lo de su hermana, lo de su padre, que ahora tendría