¿Qué me cuentas?/Qu'est-ce que tu me raContes? Mar. 2015 | Page 10

  El misterio de la desaparición del señor Layton. Érase una vez, alrededor de los años 1920 u​ na tarde de febrero, en el seco frío de Washington, se encontraban unos mellizos, leyendo en su casa. ​ Se llamaban Tatir y su hermano Ritat que tenia un perro: Madagascar. Era un perro enorme, muy bueno y con un olfato impresionante que les ayudaba en sus investigaciones. Tatir era muy generoso y muy buena persona. Siempre habia cuidado a su hermano y siempre habia querido protegerlo porque siempre se metía en situaciones peligrosas. Aunque era muy atractivo para las chicas, a él no le interesaban esos temas, porque siempre estaba ayudando a los demás y no tenía tiempo para romances. Ritat era poco responsable y le gusta lo desconocido y la aventura. Tenía dos pasiones: era explorador y detective porque era muy inteligente. Ser polifacético le servía para ingeniárselas y superar las dificultades a las que se enfrentaba en su vida aventurera con su hermano. A pesar de que a veces se llevaban mal por ser tan diferentes de carácter, en el fondo se querían y en los momentos difíciles se ayudaban y se apoyaban mutuamente. Aquella tarde, un mensaje muy urgente llegó de Londres… ​ Era Tiramisous, el joven sobrino de los mellizos. Les suplicaba que vinieran a Inglaterra, para ayudarle… Decía que era una cuestión de vida o muerte sin dar más explicaciones. Solo ponia la direccion de una casa, la de un tal senor Layton. Este chaval, era bajo y con el pelo rojo. Tenía un ojo azul y el otro marrón. Tenía 17 años y se llevaba mal con todo el mundo porque era malo en apariencia y hacía travesuras desde que era niño. Por ejemplo,