Un salar es un lago superficial en cuyos sedimentos dominan las sales (boratos, cloruros, nitratos, sulfatos, etc.). Las sales se precipitan por la fuerte evaporación, que a largo plazo siempre es mayor que la alimentación o entrada de las aguas en la cuenca
En algunos salares sus bordes son netos debido al aumento abrupto del nivel del suelo; estos son característicos de regiones onduladas.