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Querida Amparo, Siento que estoy entre la espada y la pared. La hija de mi esposo y yo tenemos una relación muy bonita. Desde chiquita la he querido muchísimo, como si fuera mi propia hija. Ella está con nosotros 3 días a la semana y con su mamá los otros 4 días. Siempre que llega a la casa, llega triste porque su mamá la trata muy mal. Y por si fuera poco, mi esposo se la mantiene regañándola por cualquier cosa. Él es un excelente padre y siempre ha procurado estar involucrado en la vida de la niña, pero nunca le demuestra amor. No es para llegar y darle un abrazo o un beso. Cuando llega del trabajo estresado y la niña hace algo que no le parece, se pone a gritarle y a regañarla. Siempre le digo que no se desquite con la niña, que no es su culpa que haya tenido un mal día en el trabajo. Muchas veces la niña me ha dicho que nunca ha sentido el amor de sus padres y eso la pone muy triste. Me dice que las únicas personas que siente que realmente la quieren son sus tías, las hermanas de su mamá y yo. Con la mamá nunca me he metido para evitar problemas y tampoco nos hablamos, pero últimamente siento que los malos tratos han aumentado por las dos partes, de mi esposo y de la mamá de la niña y siento que no hay nada que yo pueda hacer por ella. Mi esposo me dice que es su hija y él puede decirle lo que él quiera. Siempre le brindo a la niña mi cariño y apoyo pero siento que a veces no es suficiente. ¿Qué puedo hacer para ayudarla? Querida Amiga, Gracias por escribirme y contarme tu situación. Creo que el ser padre o madre es lo más complicado del mundo y desafor- tunadamente, no hay un manual que nos diga cómo hacerlo. Tampoco creo que haya una formula exacta que nos dicte como debemos criar a nuestros hijos. La mayoría de las veces, las personas tratan de imitar la crianza que sus padres les dieron o hacen todo lo contrario dándole a sus hijos todo lo que ellos no tuvieron de chicos. Hay padres de carácter fuerte que no muestran mucho afecto a sus hijos pero los quieren bien y ponen buenos ejemplos, (como mis padres por ejemplo). Hay otros que se la pasan regañando o corrigiendo a sus hijos, que según son muy estrictos. También hay padres que se pasan de buenas gentes y se convierten en títeres de sus hijos, en sus casas, los hijos mandan. Por último, hay padres abusivos, que abusan de sus hijos física o verbalmente, dañándolos permanentemente sin saberlo. Me imagino que ha de ser muy frustrante para ti ver lo que le pasa a esa niña, (tu hijastra). Es una niña inocente que está pagando por los errores de sus padres como muchos niños hoy en día, por la separación de sus padres. El vivir parte del tiempo en una casa y parte en la otra, cambiando 2 veces cada semana ha de hacerla sentir que no pertenece a ninguno de los dos hogares ya que no hay estabilidad ni constancia. Para el colmo, no recibe afecto de parte de ninguno de sus padres. No toman en cuenta los sentimientos de la niña. Te sugiero que hables con tu marido. Si no te entiende o no acepta que está fallando, posiblemente necesite ayuda profesional. Su deber es darle una buena vida a su hija y está fallando. En su afán de disciplinarla corrigiendo todo lo que hace mal, se está olvidando de demostrarle amor, cariño, afecto, premiarla cuando hace bien, apoyarla, etc… Bueno, espero te sirva de algo mi consejo. Te deseo toda la suerte del mundo y, ¡échale ganas! Amparo. Te invito a que me escribas por correo regular o email con tu dilema o situación difícil por la cual estás pasando a: Querida Amparo 4141 W. Bethany Home Rd. Phoenix, AZ 85019 amparo@quecalormagazine.com 38 Que Calor Magazine Para anunciarse llame al: (602) 795-4550