puño & letra Despedida 2018 - Page 4

texto : MAYA FIALLOS diseño : ELISE GELLMAN

Mi mundo a través de la ventanilla

Me levanté naturalmente en una de esas mañanas donde te levantas sin sueño , con un buen humor y paz interna . Sentada a la orilla de mi cama , escuchaba los pájaros cantar , la risa de gente en la calle , y el fuerte arrancar del bus quince en la calle Morrison . El fuerte ruido me hizo sonreír . Al llegar a Portland , el bus quince fue el primero que usé , y el sonido de su arranque desde el comienzo me hacía pensar que estaba a punto de irme de viaje . Me hacía pensar en los buses que tomaba de pequeña desde la ciudad hasta la hermosa costa atlántica , y me hacía acordar del ferry nadando en las aguas abiertas de la Ceiba hasta Utila . Me hacía pensar en un avión desplazándose a un mundo nuevo . Escucharlo esa mañana me trajo nostalgia y alegría a la misma vez . Era el sonido de Portland y un recuerdo a los primeros días del pasado reciente .
Siempre que menciono que soy hondureña , muchos se sorprenden , no solo por mi piel blanca , sino porque suena tan lejano , tan diferente . La gente me dice cosas como WOW , o qué interesante . Pero ¿ cómo explicar que es mucho más complicado que eso , cómo explico que mudarme no ha sido una simple aventura a un mundo nuevo ? ¿ Cómo explicar cada día de mis últimos meses en mi hogar , o cada minuto del día que me mudé , a los segundos que se han sentido cómo años aquí ?
El sonido del bus me trae nostalgia porque me recuerda a ese día cuando estaba pegada a la ventanilla junto a mi asiento en el avión , ese avión que no despegaba . En esos cortos 30 minutos , sentí como si hubiera envejecido 50 años . Estaba viendo afuera franticamente intentando guardar todo . No debía olvidar nada , quería absorber cada imagen de mi hermoso país . ¿ Cómo explicar cómo se siente cuando el avión comienza a moverse ?, mirar por la ventana y ver mi único hogar convertirse en un mundo borroso por la velocidad , ver los techos de lámina brillando ante el fuerte sol hacerse más y más pequeños . Nada duele más que saber que no volverás en mucho tiempo , y que al volver nada será igual de como estaba guardado en mi memoria . Noviembre 4 del 2015 , ¿ cómo olvidar ese día ?
Hace unos meses fueron las elecciones . El presidente , ilegalmente , se lanzó como candidato por segunda vez . En este periodo , al gobierno le tomó una semana dar los resultados de la votación , cuando usualmente toma un día . Más de una vez , los dos candidatos más populares se declararon ganadores . Era una broma completa , y el pueblo despertó de una hibernación de décadas y reaccionó con violencia . Hombres y mujeres se fueron a las calles a protestar , y estando aquí , lo que más quería era poder estar allá . En esos días , el país sufrió ante el enojo de sus propios hijos . Los supermercados y las tiendas pequeñas fueron saqueadas por la gente , locales de negocio fueron destrozados , hubieron muchos muertos , y la iglesia de 500 años en el centro histórico de la ciudad , estaba prendida en un fuego infernal .
Viendo las fotos de mis calles en catástrofe , no reconocí la ciudad en la que una vez viví . Parecía un país de guerra , con llantas siendo quemadas y hombres y mujeres con las caras tapadas con bandanas . Sus ojos serios , enojados , buscaban justicia a través de la injusticia . Pero para otros que se expresaban en la prensa ,
texto: MAYA FIALLOS diseño: ELISE GELLMAN Mi mundo a través de la ventanilla Me levanté naturalmente en una de esas mañanas donde te levantas sin sueño, con un buen humor y paz interna. Sentada a la orilla de mi cama, escuchaba los pájaros cantar, la risa de gente en la calle, y el fuerte arrancar del bus quince en la calle Morrison. El fuerte ruido me hizo sonreír. Al llegar a Portland, el bus quince fue el primero que usé, y el sonido de su arranque desde el comienzo me hacía pensar que estaba a punto de irme de viaje. Me hacía pensar en los buses que tomaba de pequeña desde la ciudad hasta la hermosa costa atlántica, y me hacía acordar del ferry nadando en las aguas abiertas de la Ceiba hasta Utila. Me hacía pensar en un avión desplazándose a un mundo nuevo. Escucharlo esa mañana me trajo nostalgia y alegría a la misma vez. Era el sonido de Portland y un recuerdo a los primeros días del pasado reciente. quería absorber cada imagen de mi hermoso país. ¿Cómo explicar cómo se siente cuando el avión comienza a moverse?, mirar por la ventana y ver mi único hogar convertirse en un mundo borroso por la velocidad, ver los techos de lámina brillando ante el fuerte sol hacerse más y más pequeños. Nada duele más que saber que no volverás en mucho tiempo, y que al volver nada será igual de como estaba guardado en mi memoria. Noviembre 4 del 2015, ¿cómo olvidar ese día? Siempre que menciono que soy hondureña, muchos se sorprenden, no solo por mi piel blanca, sino porque suena tan lejano, tan diferente. La gente me dice cosas como WOW, o qué interesante. Pero ¿cómo explicar que es mucho más complicado que eso, cómo explico que mudarme no ha sido una simple aventura a un mundo nuevo? ¿Cómo explicar cada día de mis últimos meses en mi hogar, o cada minuto del día que me mudé, a los segundos que se han sentido cómo años aquí? Hace unos meses fueron las elecciones. El presidente, ilegalmente, se lanzó como candidato por segunda vez. En este periodo, al gobierno le tomó una semana dar los resultados de la votación, cuando usualmente toma un día. Más de una vez, los dos candidatos más populares se declararon ganadores. Era una broma completa, y el pueblo despertó de una hibernación de décadas y reaccionó con violencia. Hombres y mujeres se fueron a las calles a protestar, y estando aquí, lo que más quería era poder estar allá. En esos días, el país sufrió ante el enojo de sus propios hijos. Los supermercados y las tiendas pequeñas fueron saqueadas por la gente, locales de negocio fueron destrozados, hubieron muchos muertos, y la iglesia de 500 años en el centro histórico de la ciudad, W7F&&VFFVVgVVvfW&V6FFV'W2RG&R7Fv'VRR&V7VW&FW6PL:7VFW7F&VvFfVFVF֒6VFVVf;6W6Rf;6VRFW7Vv&VW626'F23֖WF26VL:66V&W&VfVV6FS;2W7F&fVFgVW&g&F6VFRFVFFwV&F"FFFV,:fF"FfVF2fF2FR֗26W2V6L:7G&fR&V6<:6VF@VVRVfWfl:&V<:V:2FRwVW'&6F06VFVVF2'&W2VW&W2626&2FF26&F27W226W&2VF2'W66&W7F6G&l:0FRW7F6W&&G&2VR6RW&W6&V&V6