Esta imagen mostraba colegialas que enseñan su lado rudo al querer agarrar el balón en lo que supuso era un juego. Aquí se expresaba la emoción y al mismo tiempo el dolor que estaba sintiendo la mujer de abajo que también estaba siendo físicamente agredida por las demás mujeres con el objetivo de agarrar la pelota y ganar el juego. Esta obra le gusto porque rompía con la creencia de que las mujeres son delicadas o débiles, ya que ahí se expresaba la rudeza para alcanzar su objetivo.
A continuación vió una hermosa pintura que mostraba una pareja sobre un un barco pintando detalladamente el paisaje. En la obra se mostraba un hombre y una mujer sentados en un barco de color oscuro, flotando en lo que ella pensaba era un lago ya que al borde del agua se veían varias casas junto con algunos árboles. A lo lejos, por detrás de el bote se alcanzaba a ver un par de fábricas de las que salía una nube de humo grisáceo. En el bote el señor sentado en frente de la mujer, bajo un toldo de color blanco y rojo, con su cuerpo dirigido hacia un caballete donde estaba pintando el paisaje que estaba frente a ellos. La mujer lo miraba atentamente, mientras el la pintaba. La imagen le parecía un poco fría por los colores grisáceos y apagados que utilizó el autor.
Luego encontró la pintura de la "Última Cena" . Lucía sabía que "La última cena" era donde se representaba la última vez que Jesús comió con sus discípulos antes de ser crucificado. La pintura representaba amor, compasión unidad, el último día de Jesús, una despedida, cuando entrega pan y vino a sus discípulos representando a su cuerpo y sangre. La admiró por unos instantes y después se fue al baño.
En su camino al baño vio una pintura que llamó por completo su atención, en ella puedo ver a una niña que a primera vista se veía que era muy dulce y linda, por la forma de su cara y su delicada mirada con sus ojos verdes. También se podría decir que esta obra era de hace algunos años atrás por el vestido antiguo que estaba usando la niña, con colores verdes y rojizos. Ésta estaba sujetando con sus brazos un perro de color blanco y negro que parecía estar pegado contra su pecho. Ella podía ver que ambos estaban en un parque, ya que detrás de ellos se alcanzaban a ver varios árboles y arbustos. Había algo en aquella obra que realmente le fascinaba, esa niña y su perro le recordaban a ella misma cuando estaba pequeña y como le hubiera gustado tener un perro así. Después recordó que tenía que ir al baño y continuó con su camino.
Lucía se encontraba en el baño lavándose las manos cuando la luz se apagó dejándola en completa oscuridad; Lucía no pudo evitar asustarse un poco pero mantuvo la calma y en cuestión de minutos la luz se volvió a encender. Salió del baño y pudo ver una multitud de personas con caras preocupadas viendo una pared del museo, Lucía trato de ver que era lo que observaban aquellas personas, pero no pudo ver nada. Cansada ya de tan largo día decidió salir afuera a tomar algo de aire fresco; ella se encontraba tranquila observando a todas las personas que pasaban cuando noto actividad sospechosa de un grupo de hombres. Decidió acercarse a ellos para ver qué era lo que estaban haciendo. Cuando estaba lo suficientemente cerca no podía creer lo que estaba viendo, los hombres se estaban robando las pinturas del museo. Lucía entró en pánico sin saber que debía de hacer, hasta que se le ocurrió una idea.