Proyecto Revista Digital | Page 57

La obra está pintada en su mayoría con un color amarillo mostaza, ya que las paredes y algunos muebles de la habitación son de este color. En ella podemos observar a nueve bailarinas, cada una de ellas con su vestimenta de color blanco y un listón amarrado en su cintura de diferente color para cada una.

Una de ellas está en la esquina superior izquierda de la habitación con su cuerpo en dirección hacia la esquina posterior derecha donde se encuentran cinco de sus compañeras, algunas volteando hacia la pared y otras con la cabeza en dirección hacia ella.

En esa misma misma esquina, justo delante de cuatro de las bailarinas, mientras que la quinta se encuentra delante de él en una posición en la que solo se le alcanza a observar una pierna, está el maestro de ballet junto con su compañero, ambos están volteando en dirección a la bailarina que está en su esquina opuesta diagonalmente.

A una distancia de ella, por su lado derecho se encuentra una silla de madera de color amarillo en la que se pueden observar sobre ella un abanico de color rojo y unos moños de color blanco.

En la esquina posterior izquierda se encuentran tres bailarinas más, dos de ellas están utilizando la barra, que está sujeta a la pared para hacer ejercicios, mientras que la tercera está recargada en ella, justo detrás de una bailarina, por eso lo único que podemos ver de ella es su cabeza, uno de sus pies y uno de sus brazos.

Degas se deleita estudiando los cuerpos frescos de las muchachas en pose y, como ellas, realiza varios ejercicios. Pero en este caso, son ejercicios sobre la materia y el color, que aquí se hace más solar, entre los amarillos oro de la habitación y los blancos de los trajes de las bailarinas. Estas armonías son rotas en varios puntos por los lazos rojos, naranjas y negros atados a las cinturas de las muchachas, y también por un abanico rojo semiabierto sobre una silla de madera clara. (Borgogelli, 2000:52-56)

En la pintura yo puedo ver una clase de ballet normal, con un maestro pidiéndole a una de sus alumnas que pase al centro de la habitación a hacer un ejercicio y revisar su ejecución mientras sus compañeras la observan sin dejar de hacer sus propios ejercicios.