La Estrella o Bailarina en escena
En la pintura se muestra una bailarina en una posición de balle, sobre el escenario.
Detrás de ella se observan unos pinceladas que representan siluetas de otros actores y bailarinas que también están en el escenario. La bailarina lleva un vestuario de color blanco con un adorno de flores de colores cálidos a un costado de su tutú.
En la esquina superior izquierda el autor pintó unas ramas con hojas de color verde que van hasta la mitad del ancho de la pintura.
Está pintada con la técnica de pastel sobre monopolio.
De las panorámicas de conjunto que habían caracterizado el primer grupo de obras sobre el tema de las bailarinas, el pintor dirige su interés hacia grupos aislados rítmicamente distribuidos en el espacio, intentando siempre atrapar con gran realismo cada “paso” de danza, cada variación sobre un tema. Precisamente este realismo de las bailarinas es elogiado en la recensión de la tercera exposición impresionista de Georges Riviere, quien escribe que Degas “es un observador; no busca nunca la exageración; el efecto siempre es alcanzado a través de la propia realidad, sin impresiones. Esto hace de él el historiador más valioso de las escenas que present. Ya no hace falta ir a la Opéra después de haber visto los pasteles donde están representadas las bailarinas.” (Borgogelli, 2000:55)
Yo observo una bella bailarina que tal vez está interpretando a la bailarina principal en la variación que está bailando. Se nota que es en un teatro muy importante lleno de espectadores intelectuales, cultos y sofisticados que pueden llegar a ser grandes críticos sobre esta disciplina.
En el fondo de la pintura se observan a los bailarines secundarios que acompañan a La Estrella en el solo que esta bailando, listos para salir de las calles del escenario en las que están ocultos, esperando el momento para salir a escena.